En ocasiones, sentimos que necesitamos ayuda con determinado aspecto de nuestra vida. Queremos buscar ayuda profesional, pero no sabemos exactamente a quién acudir. Tanto el coaching como la psicoterapia tienen numerosos adeptos que destacan una u otra como una poderosa herramienta. Pero, ¿qué es cada una de estas herramientas? ¿Qué diferencias hay entre ellas?

Diferencias entre coaching y psicoterapia

La principal diferencia que podemos encontrar entre ambas es que con el coach (la persona que acompaña al cliente en el proceso) no se hace terapia. Así pues, si la duda es qué terapia es mejor, debemos tener claro este punto: el primero no es terapia y la segunda, sí.

Una vez aclarada la diferencia principal, vamos a conocer ambos conceptos.

¿Qué es el coaching?

Podemos definirlo como el proceso de acompañamiento y ayuda entre un coach y su cliente (coachee). En este proceso se ayuda a lograr distintos objetivos para desarrollarse en diversos ámbitos de la vida. Para ello, el coach trabaja con el coachee la concreción de objetivos y la reflexión e introspección para alcanzar la mejora de ciertas habilidades. Se utiliza en muchos ámbitos, como el empresarial o el deportivo, aunque en todos se siguen las mismas pautas.

Mediante este proceso, la persona adquiere conocimientos nuevos; mejora sus habilidades, como ya hemos comentado; y consigue alcanzar un nuevo escenario vital. En este, se siente más seguro y confiado y puede sacar provecho de sus fortalezas.

Es un proceso que está indicado para personas con buena salud mental y estables emocionalmente, pero que quieren mejorar algún aspecto de su vida.

¿Qué es la psicoterapia?

Aunque pueda parecer que todo el mundo sabe lo que es, la realidad es que sigue habiendo muchas personas que desconocen en qué consiste realmente.

En la psicoterapia, un psicólogo utiliza procedimientos validados científicamente con los que tratar los problemas que presenta el paciente. Con ellos, por ejemplo, podemos comprender cómo se generan determinadas emociones, como el miedo o la ansiedad; también podemos aprender a tratar de que surjan lo menos posible y a gestionarlas cuando aparezcan.

Mediante las sesiones, iremos aprendiendo a cambiar nuestra manera de pensar, de sentir y de comportarnos. Así, nos iremos orientando hacia elecciones más acertadas para nuestro bienestar mental. Mediante el proceso de la psicoterapia, podremos conseguir crear hábitos sanos y efectivos.

Está dirigida a personas que presentan determinadas problemáticas, como depresión, ansiedad, trastornos obsesivos o adicciones, entre otras; y sienten que no tienen las herramientas para solucionarlas. Pueden hacer terapia personas de todas las edades. Esta puede ser individual, de pareja o familiar.

En definitiva, el coaching y la psicoterapia son dos herramientas muy útiles para mejorar nuestra vida. Sin embargo, son dos tratamientos distintos y cada uno está recomendado para unas necesidades particulares.