Llevar una vida monótona con una excesiva carga laboral, sin ocio ni tiempo para el desarrollo personal, ni para realizar actividades lúdicas con los amigos y la familia, ni para estar en soledad… En ese caso, puede que haya llegado el momento de hacernos una pregunta. Si el trabajo es nuestra principal fuente de motivación, quizás suframos de adicción al trabajo.

¿Tienes adicción al trabajo?

Al igual que otras adicciones, como por ejemplo, a la nicotina, el trabajo puede engañarnos y hacernos sentir por un momento plenos, importantes, imprescindibles, etc. Pero detrás de todo esto se esconden otros factores. Nuestra misión es desenmascararlos para poder vencerlos, por ejemplo, nos podemos hacer una batería de preguntas que nos ayudará a descubrir el porqué de nuestra actitud compulsiva hacia el trabajo.

– ¿Tenemos amigos con los que poder salir?

– ¿Te gusta realizar algún deporte?

– ¿Disfrutas de la naturaleza?

– ¿Te gusta nutrir tu cuerpo a través de formaciones y lecturas?

Las respuestas a estas preguntas podrán orientarnos y hacernos seguir investigando más acerca de nosotros y de nuestra relación insana con el trabajo.

Consecuencias de ser un workaholic 

Este término, adoptado del inglés, establece una comparación entre aquellas personas que sufren y padecen de alcoholismo y la adicción hacia las bebidas con aquellas personas que se otorgan cada vez más tareas y son incapaces de delegar, llegando a sufrir estrés y otras dolencias, como consecuencia de un exceso de trabajo.

Relación de pareja y adicción al trabajo

En casa esto también pasa factura, las relaciones hay que cuidarlas diariamente. Es comprensible que el trabajo ocupe un lugar en nuestra vida, como también lo es que debe existir tiempo para la vida en pareja y tiempo para estar con uno mismo, pero cuando al tiempo de calidad en pareja se le roban horas para ofrecerlas en la oficina, algo no va del todo bien, es el momento de preguntarnos: ¿Qué ocurre en nuestra relación? ¿Por qué no me apetece pasar más tiempo con mi pareja? ¿Ha cambiado algo desde nuestros inicios?

Culturalmente, parece ser que trabajar mucho y no tener tiempo para nada, es decir, estar todo el día, todos los días de la semana, inclusive los domingos, es muy cool, pero la realidad dista mucho de ello. Estar todo el día volcado en el trabajo nos aleja de nosotros mismos y de quienes más nos quieren, un pilar que se ve resquebrajado es la familia, la pareja se puede ver muy afectada en todos los ámbitos, ya que el tiempo que se ha de dedicar por placer o en la educación y crianza de los hijos desaparece total o parcialmente, para ofrecer el tiempo fuera de casa, en la oficina, delante del ordenador, en el despacho, etc.

Si sospechas que puedas estar en esta situación, no dudes en pedir ayuda para superar la adicción al trabajo.