Todo el mundo sabe que los síntomas del alcoholismo pueden ser potencialmente peligrosos para quien los padece. No obstante, es curioso que apenas se emplee el término enfermedad para referirse a él. En realidad, se trata de un trastorno de extrema gravedad que trastoca por completo la vida del paciente y la de sus allegados.

Consecuentemente, conocer los efectos del alcoholismo es de suma importancia para poder reconocer el problema. Así, comenzarás paulatinamente a modificar rutinas destructivas.

Pero ¿cuáles son los principales síntomas del alcoholismo?

Antes de nada, es necesario señalar que el alcoholismo no es fácil de detectar en algunas ocasiones. Y es que como el hábito de beber está tan extendido en nuestra cultura, es complicado reconocer el grado de dependencia al alcohol de algunas personas. Evidentemente, este hecho patológico puede ser de mayor o menor seriedad.

En términos generales, los síntomas del alcoholismo incluyen:

  • Nula o poca capacidad de autocontrol. Quien tiene un verdadero problema con la bebida es incapaz de tomar solo un par de copas. Una vez comienza su ritual, suele perder el control bebiendo excesivamente.
  • Síndrome de abstinencia. Las ganas por beber pueden ser tan fuertes que provoquen síntomas ansiosos como agitación nerviosa, opresión en el pecho, temblores de manos o sudoración intensa. Además, son comunes los trastornos de sueño y de alimentación.
  • Pérdida de memoria y atención alterada. La persona que abusa del alcohol encuentra complicado recordar lo que pasó cuando se hallaba en estado de embriaguez. Esto desencadena fallos de memoria y dificultades para focalizar la atención incluso cuando está sobrio.
  • Negligencias domésticas o laborales. Si un individuo está ebrio a menudo, es bastante probable que cometa todo tipo de descuidos. Así, puede ocasionar efectos fatales para sí mismo y su entorno en las diferentes áreas de su vida.
  • Culpabilidad. No es infrecuente que quien sufre este trastorno se sienta culpable por las malas decisiones que continua tomando. Sin embargo, adoptar un estilo de vida más saludable se le antoja imposible tras acumular numerosos intentos fallidos por dejarlo.
  • Cambios de humor. Cuando a la persona le resulta imposible acceder al alcohol es común que experimente un estado anímico irritable o que, con frecuencia, se muestre frustrado y enojado. Estos sentimientos suelen esconder las razones de su adicción.

¿La adicción al alcohol es curable?

Los síntomas del alcoholismo interfieren notablemente con el normal desarrollo de quien los sufre. Por eso, es crucial entender que hablamos de una enfermedad progresiva crónica que puede tratarse y curarse siempre que se sigan los tratamientos adecuados.

Sin embargo, las recaídas son completamente normales y forman parte del proceso de recuperación. Así que para poder salir adelante, es esencial liberarse del juicio y de la culpa. Identificar el conflicto como propio requiere de mucho coraje y, aunque suene a tópico, es realmente el primer paso para iniciar el camino a la mejoría.

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