La adicción a las redes sociales no solo afecta a los jóvenes, sino también a los adultos. Llevar siempre el móvil encima nos ha convertido en personas dependientes que experimentan una gran ansiedad cuando un mensaje no se responde al instante o una fotografía, tras media hora, todavía no tiene ningún like. En el caso de no buscar una solución, esto puede acarrearnos graves problemas.

Consecuencias de la adicción a las redes sociales

Una importante y peligrosa consecuencia de la adicción a las redes sociales es el aumento del estrés y la ansiedad. Estas emociones se intensifican cuando no somos capaces de estar sin el móvil o cuando, por ejemplo, buscamos desesperadamente un cargador si la batería está al 2 %.

Otro efecto negativo se relaciona con la incapacidad para desarrollar una habilidad básica: la comunicación cara a cara. El móvil se convierte en el medio a través del cual mantener diálogos, algo que daña gravemente las relaciones.

Por último, no podemos olvidar la pérdida de tiempo. Tener el móvil activo en el trabajo o mientras estudiamos porque somos incapaces de ponerlo en silencio o apagarlo favorece la procrastinación (retrasar actividades que debemos atender) y hace que perdamos de vista nuestros objetivos. Esto, sumado a lo anterior, genera una falta de autoestima.

Síntomas de dependencia

La adicción a las redes sociales puede provocar suspensos, no acabar el trabajo a tiempo, perder a un cliente o causar el rechazo de nuestros hijos porque no les dedicamos tiempo de calidad. Para evitar todo esto, es importante detectar los síntomas y ponerles solución antes de que sea demasiado tarde.

Las redes sociales son lo primero

Si, en el momento de despertarnos, lo primero que hacemos es coger el móvil y ver las redes sociales, somos dependientes. ¿Esto se repite cuando nos vamos a la cama o estamos en el baño? Quizás, nos demos cuenta de que son escasos los momentos en los que levantamos la vista de la pantalla.

Privación del sueño

¿Nos vamos tarde a la cama porque estamos en las redes sociales y perdemos la noción del tiempo? Esto afectará a nuestro rendimiento laboral y provocará que estemos cansados todo el día. ¿La consecuencia? Nos quedaremos en el sofá con el móvil en las manos.

Descuidamos las relaciones

Ya no quedamos tanto con los amigos, ni vemos tan frecuentemente a la familia… El hecho de poder comunicarnos a través del móvil hace que sintamos desinterés por aquello que nos permitiría nutrir y fortalecer los lazos con las personas de nuestro entorno.

¿A qué esperamos para solucionar la adicción a las redes sociales? Eliminar aplicaciones, grupos de WhatsApp, quedar con los amigos, pasar más tiempo con la familia y dejar el móvil en casa al ir a comprar pueden ser pequeños pasos que nos harán más libres y menos dependientes de ese mundo virtual.