El alcohol provoca una de las adicciones más comunes en la sociedad actual. Por ello, el tratamiento del alcoholismo es de los más estudiados y puede abordarse desde diferentes prismas. Entre ellos, destaca el cognitivo conductual, que nos permitirá elaborar un tratamiento adecuado.

A continuación, veremos cuáles son las consecuencias de esta adicción y su tratamiento.

Consecuencias del alcoholismo

Este no solo es un problema de los adultos, pues también puede darse en los menores. Así, las consecuencias del mismo se pueden clasificar en función de sus efectos físicos, sociales o psíquicos.

Efectos físicos. Puede derivar en enfermedad hepática, gastritis, diabetes, cefaleas y deficiencias en la nutrición. También en problemas del corazón, disfunción eréctil, o insomnio.

Efectos sociales. Lo más habitual es la ruptura de las familias y los problemas monetarios. Pero también deriva en accidentes, maltratos o problemas laborales, entre otros.

Efectos mentales. Con esto destacamos ansiedad, depresión, celos, psicosis, ira, epilepsia…

Tratamiento del alcoholismo a nivel psicológico

Nuestros tratamientos para combatir estos problemas se orientan a que los pacientes dejen de beber. Para ello, se utilizan diferentes técnicas:

Autocontrol. Es fundamental en quienes no tienen aptitudes intra o interpersonales. También en las personas que no pueden controlar su estado emocional sin el alcohol. De hecho, ante situaciones de estrés, estos bebedores consumirán menos si disponen de otras estrategias de confrontación.

Aproximación de refuerzo comunitario. Para esto, hay que cambiar el estilo de vida asociado al consumo de esta sustancia.

Terapia familiar conductual. Con ella buscamos implicar a las familias en tareas que les resulten agradables. Así se refuerza la abstinencia.

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Terapia aversiva. Consiste en eliminar el deseo por el alcohol, para lo que usaremos diferentes estímulos. Estos nos permitirán obtener una respuesta negativa a todo aquello que tenga relación con la bebida alcohólica.

Prevención de recaídas. Se tienen en cuenta las estrategias para afrontar situaciones de estrés.

Prevención en los jóvenes con programas controlados. Son muchos los jóvenes que abusan del alcohol los fines de semana. Es algo que suelen hacer para afrontar sus emociones y desinhibirse. Por ello, cobra especial importancia la prevención en estos colectivos. Así podremos evitar que se conviertan en bebedores patológicos. Además, aprenderán diferentes formas efectivas para manejar sus emociones o sentimientos. Se evitará de esta manera que consuman cualquier tipo de sustancia adictiva.

Diferentes estrategias

En definitiva, para el tratamiento del alcoholismo los pacientes deben aprender diferentes estrategias. Estas estarán destinadas a frenar y controlar los impulsos de beber alcohol. Algunos de estos mecanismos son aptitudes sociales muy sencillas, como decir «no» a aquellas personas que nos incitan a beber. De ese modo nos alejaremos de la adicción y podremos afrontar de forma efectiva los problemas que se vayan sucediendo. Sin duda, la fuerza de voluntad y la ayuda son dos de los factores fundamentales que nos permitirán tratarnos de forma efectiva.