¿Sabías que algunas personas tienen fobia a las palabras largas? Se trata de un miedo irracional poco frecuente que, sin embargo, tiene un impacto real en la vida de los individuos que la padecen.

Es posible desarrollar una fobia hacia prácticamente cualquier cosa ya que, en este sentido, el miedo hacia un estímulo es una conducta aprendida asociada a algún acontecimiento estresante.

¡Descubre los puntos clave!

 

¿Qué es la hipopotomonstrosesquipedaliofobia?

Este término da nombre a la fobia a las palabras largas, es decir, a su pronunciación o escucha. Su origen suele residir en un trauma ocurrido durante la infancia, el momento de mayor vulnerabilidad para cualquier persona. Y es que cuando somos niños, somos como hojas en blanco desprovistas de información que absorbemos los estímulos exteriores de manera intensa.

Así, si en algún momento tuviste una experiencia desagradable al pronunciar una palabra larga- como que otros niños se rieran de ti o que hicieras el ridículo en cualquier contexto- esa sería la principal causa. No obstante, según algunos investigadores, algunas personas tienen más probabilidades de sufrir un trastorno de estas características debido al papel que desempeñan sus genes.

En cualquier caso, la fobia a las palabras largas puede causar sensaciones de gran malestar en los afectados en determinadas situaciones. Así que es urgente aprender a distinguir los síntomas asociados.

 

Sintomatología

En esencia, la fobia es un trastorno de tipo ansioso, con lo cual la manifestación física y emocional del mismo se relaciona con los síntomas de la ansiedad.

Ante la inminencia de tener que pronunciar una palabra larga en público o privado, el afectado hará frente a señales tan molestas como:

  • Nerviosismo exacerbado
  • Sudoración excesiva
  • Respiración acelerada
  • Náuseas y molestias estomacales
  • Pensamientos negativos en bucle
  • Rigidez muscular
  • Cefalea
  • Confusión y sensación de pérdida de control
    La ansiedad hacia un estímulo en concreto puede vivenciarse de forma muy angustiosa. De ese modo, es conveniente buscar un tratamiento adecuado que ayude a paliar la negatividad de los síntomas.

 

Tratamiento 

Para comenzar a tratar la fobia a las palabras largas, la técnica del mindfulness ha probado ser muy efectiva en la reducción de síntomas ansiosos. Por tanto, se recomienda su práctica para las personas que padecen un cuadro de ansiedad relacionado o no con fobias.

Por otro lado, la terapia conductual es una de las más empleadas para hacer frente al origen de la fobia. Gracias a ella, se logra sustituir los pensamientos irracionales catastróficos por otros reales en relación al estímulo concreto.

Para ello, se emplea la técnica de desensibilización sistemática basada en la exposición gradual al estímulo fóbico para ayudar al paciente a adquirir estrategias de afrontamiento. A lo largo de diferentes sesiones, podrá reducir su nivel de ansiedad en relación a las palabras largas hasta lograr pronunciarlas de manera natural.

Asimismo, es recomendable combinar esta terapia con técnicas adicionales de respiración para favorecer la relajación y la calma. En casos más graves, podría resultar necesaria la prescripción de medicación para desarmar la alta intensidad del trastorno.

¡Decídete a superar tus miedos!