La hormona de la felicidad por excelencia es la serotonina. Se trata de una sustancia química producida por nuestro cuerpo que se encarga de regular el propio estado de ánimo. Cuando se encuentra en pequeñas dosis en el organismo, es muy probable sentirse irritado o deprimido.

Aun así, existen otras hormonas cuya función está muy relacionada con la relajación y el bienestar físico y mental.

¿Te atreves a descubrirlas?

Los neurotransmisores que debes conocer 

La serotonina es la principal hormona de la felicidad, pero no la única. Esta tiene diferentes funciones que ayudan al buen funcionamiento del organismo. De hecho, un déficit de la misma tiene una fuerte vinculación con el padecimiento de trastornos mentales, como la depresión.

Por otro lado, cabe destacar el papel de la dopamina en las emociones. Además de estar relacionada con sensaciones muy agradables, esta otra hormona de la felicidad tiene importantes tareas relacionadas con la memoria o el aprendizaje.

Igualmente, las endorfinas son otras de las sustancias que contribuyen en gran medida al bienestar físico y psíquico. Se trata de un analgésico natural que te ayuda a liberarte de los síntomas negativos del estrés. Además, interviene en algunos procesos cotidianos como tener relaciones sexuales o hacer deporte.

Finalmente, otra de las hormonas que completan este “cuarteto de la felicidad” es la oxitocina. La misma está muy relacionada con la sexualidad y la afectividad. Así, tanto muestras de amor como la experiencia sexual propiamente dicha elevan las cantidades de esta sustancia en el cerebro produciendo sensaciones tremendamente placenteras.

Cómo producir las hormonas de la felicidad de forma natural

Fortalecer las hormonas de la felicidad puede plantearse como un interesante reto que presenta grandes recompensas. ¿Te apetece llevarlo a cabo?

En ese caso, es vital que prestes suma atención a estas recomendaciones básicas:

  • Aumentar la cantidad de alguna que otra hormona de la felicidad puede convertirse en la clave para alcanzar el estado de plenitud que anhelas. Para empezar, la serotonina puede elevarse en nuestro organismo tanto tomando el sol regularmente como tomando alimentos con alto contenido en triptófano. Queso, huevos o pescado deberían ser los ingredientes principales de algunos de tus platos.
  • Por otro lado, para equilibrar los niveles de endorfinas sería interesante que tomaras comidas picantes y que realizaras ejercicio físico moderado. Socializar con amigos y familiares también potencia esta hormona vital.
  • De la misma manera, la oxitocina que es la hormona de la felicidad por excelencia también guarda relación con las relaciones sociales. Dado que la misma reduce los síntomas de ansiedad y nerviosismo, mejora la autoconfianza y puede convertirse en una gran aliada en algunas situaciones.
  • Por último, para conseguir unos niveles altos de dopamina naturalmente es necesario recurrir al consumo de fruta fresca madura de manera frecuente. No solo interviene en el proceso de enamoramiento sino en la creación de adicciones. Así que ten presente los momentos en las que la experimentas.

 

En resumen, las hormonas de la felicidad son las responsables de hacerte vivir una vida rica e intensa.

¡No te conformes con menos!