La fluoxetina es un medicamento antidepresivo indicado para el tratamiento de diferentes dolencias psicológicas. En particular, pertenece al grupo de los fármacos conocidos como Inhibidores Selectivos de la Recaptación de Serotonina. Además, se trata del primer fármaco de este tipo comercializado en el mundo.

Si deseas conocer los efectos secundarios de la fluoxetina, ¡sigue leyendo!

 

¿Para qué sirve la fluoxetina?

La fluoxetina es un fármaco que se obtiene mediante receta médica y se emplea para el tratamiento de diversos trastornos mentales como la depresión, el trastorno obsesivo – compulsivo, el trastorno de pánico o la bulimia nerviosa.

Por otro lado, este medicamento también ha probado ser eficaz para tratar los desórdenes del sueño, el alcoholismo, el déficit de atención y la obesidad. Igualmente, se emplea para reducir los síntomas negativos del trastorno disfórico premenstrual, una condición caracterizada por la hinchazón abdominal y el estado depresivo, entre otros.

Asimismo, la fluoxetina se usa para mejorar algunas disfunciones sexuales de origen psicológico.

Efectos colaterales

El consumo va asociado a una serie de efectos secundarios de la fluoxetina que te conviene conocer. Algunos de los más comunes son: alteraciones visuales, problemas de concentración y memoria, cansancio excesivo o cambios de humor. Los mismos aparecerán si alteras la frecuencia de las dosis recomendadas por tu médico.

Por otro lado, la fluoxetina puede causar efectos adversos debido a sus componentes (muy similares a los anteriores). Además de ello, es posible experimentar estreñimiento, dilatación anormal de las pupilas, sequedad de la boca, trastornos urinarios y de la motricidad.

Los efectos secundarios de la fluoxetina menos frecuentes incluyen algunas afecciones cutáneas, alucinaciones visuales o delirios, alteraciones sexuales, rigidez muscular, problemas para respirar, lipotimias y espasmos.

Los niños que consumen esta sustancia podrían experimentar una pérdida considerable de apetito debido a la fluoxetina, la cual conduciría a una notable bajada de peso. En estos casos, es urgente realizar un seguimiento estricto de su desarrollo.

Cómo tomar este medicamento

El médico es el profesional de la salud que debe prescribir las dosis adecuadas de fluoxetina en caso necesario. Dicho fármaco se administra vía oral tanto en comprimidos como en solución líquida para un cómodo uso.
Al principio del tratamiento, las tomas indicadas han de ser pequeñas y espaciadas, más tarde van incrementando gradualmente. Eso significa que el tratamiento progresivo de la fluoxetina es la opción recomendable.

Si se toma una dosis alta o se altera la frecuencia de consumo, es posible experimentar unos síntomas adicionales como ansiedad, alteraciones del sueño, cansancio o dolores de cabeza.

 

Precauciones de uso

Los efectos secundarios de la fluoxetina podrían llegar a ser muy molestos. Por esa razón, el médico debe tener en cuenta tu estado actual. Si estás embarazada, la fluoxetina puede poner en riesgo la salud de tu bebé, especialmente si la consumes en el último trimestre.

Asimismo, las personas que conducen de forma habitual o manejan maquinaria pesada deben tener cuidado con el consumo de esta sustancia. Su potente efecto sedante podría poner en peligro sus vidas si realizan estas actividades.