El sistema nervioso se estructura en sistema nervioso central y periférico para desempeñar diferentes actividades eficientemente. Eso sí, existen notables diferencias entre el sistema nervioso central y periférico en cuanto a su formación y funciones.

Por un lado, el sistema nervioso central se compone de la médula espinal, la totalidad del cerebro y el encéfalo. Por otro lado, el sistema periférico está integrado por una enorme red neural y varias fibras nerviosas.

¡Descubre todos los datos de interés!

Funciones del sistema nervioso central

El sistema nervioso central tiene como principal misión el procesamiento de la información que percibimos a través de los sentidos, así como de nuestros pensamientos. Junto al sistema periférico, es parte del sistema nervioso.

Por tanto, dentro del sistema nervioso central se desempeñan los procesos mentales que permiten la comprensión de los estímulos recibidos del exterior. De ese modo, su importancia radica en su habilidad para regular las funciones del organismo. Asimismo está relacionado con tareas adicionales, como la adquisición de distintos aprendizajes o el hecho de distinguir emociones.

Sin embargo, el dato más interesante acerca del sistema nervioso central es que nos posibilita ser conscientes de nuestra propia existencia como seres humanos. Gracias a él, sabemos quiénes somos, cuáles son nuestros sentimientos e incluso la razón que motiva nuestras acciones.

Funciones del sistema nervioso periférico 

Antes de nada, debes comprender que el sistema nervioso periférico une el encéfalo con la totalidad de los órganos corporales para el intercambio de información.

Como bien sabes, el mismo está formado por nervios y neuronas localizadas fuera de la médula espinal y el cerebro. De hecho, dicho sistema es el que permite precisamente la conexión entre estos dos últimos con el resto del organismo.

Pues bien, otras funciones del sistema nervioso periférico incluyen:

  • Sirve para activar todos los músculos del cuerpo para llevar a cabo diferentes movimientos.
  • Se encarga del control de algunos procesos básicos del organismo, como la respiración, la digestión o la salivación. De modo que nos permite realizar dichas acciones de manera automática.
  • Gracias a este sistema, generamos respuestas de huida o lucha ante situaciones que suponen una amenaza para la supervivencia.
  • Los nervios del sistema nervioso envían señales de información al cerebro necesarias para la elaboración de una respuesta ante los estímulos.

 

Diferencias básicas entre el sistema nervioso central y periférico

La principal diferencia entre ellas es que el sistema nervioso central se halla envuelto por unas estructuras específicas que lo protegen frente a daños externos. Lo que significa que el sistema nervioso periférico que carece de dicha protección posee una mayor exposición a las toxinas.

Además de las diferentes funciones que realizan que hemos comentado previamente, también existe una clara distinción entre el tipo de lesiones que ocurren en ambos sistemas. Mientras que en el sistema nervioso periférico es más identificarlas y tratarlas, en el caso del sistema nervioso central esto es más complicado. Dado que los daños causados en el SNC suelen extenderse a otras zonas, la lesión acaba convirtiéndose en un problema de mayor gravedad.