El término ecopraxia hace referencia a la repetición involuntaria de los movimientos corporales o las palabras de un sujeto por imitación de otra persona. Se trata de un comportamiento que se produce en algunos trastornos psicológicos como el autismo, la esquizofrenia o el síndrome de Tourette.

Si deseas conocer más a fondo por qué se origina y cuáles son los tratamientos disponibles en la actualidad, ¡sigue leyendo!

Causas

Es obvio que las personas que sufren este mal no pueden evitar tener ciertos tics que limitan, de alguna manera, su calidad de vida.

Pues bien, para entender la complejidad de este síntoma has de considerar la labor realizada por las neuronas espejo. Las mismas se mantienen en acción cuando otra persona realiza una actividad incitando al individuo a repetirla.

No obstante, de acuerdo a investigaciones recientes, la ecopraxia podría explicarse como una respuesta neurológica aprendida ante la aparición de un estímulo concreto. De esta forma, se trata de un comportamiento automatizado sobre el que, lamentablemente, no se ejerce ningún control.

Trastornos que incluyen ecopraxias

Un elevado número de alteraciones psiquiátricas presentan la ecopraxia como uno de los signos más característicos. ¡Echemos un vistazo a los más relevantes!

  • Trastorno de Gilles de la Tourette: Un requisito indispensable para poder diagnosticar correctamente esta enfermedad es detectar tics incontrolables en el paciente. Dicha condición neurológica se caracteriza precisamente por la presencia repetida de estos movimientos.
    Se desconoce su causa exacta, pero se piensa que su origen podría estar vinculado con el mal funcionamiento de ciertas regiones cerebrales. Además, su desarrollo también cuenta con un componente genético.
  • La esquizofrenia. Aunque de forma sutil, la ecopraxia también es uno de los signos que realizan su aparición en los pacientes esquizofrénicos. Sin embargo, su diferencia radica en que estos últimos sí pueden llegar a tener un control sobre estos peculiares síntomas si se les pone sobre aviso. La toma de conciencia es, entones, clave para detener su compulsión.
  • Trastornos del espectro autista. Todos ellos se caracterizan por la presencia de tics, que se convierten en patrones de comportamiento. En este caso, la ecopraxia no se entiende como un hábito sobreaprendido, sino como en una tendencia conductual que simplemente no se reprime.
  • Algunos trastornos compulsivos también incluyen síntomas ecoprácticos.

Tratamiento

El tratamiento de los signos de la ecopraxia siempre depende de las causas subyacentes del mismo. En general, las condiciones neurológicas suelen responder eficazmente a la medicación. De todos modos, cualquier tipo de ecopraxia podría tratarse con terapia conductual para poder reducir sus consecuencias negativas.

Este hecho se hace especialmente importante en cuanto a algunos trastornos, como los del espectro autista y los de carácter obsesivo- compulsivo. En el primer caso, sobre todo, la no represión de la ecopraxia está relacionada con la falta de entendimiento de la realidad social.

Para ello, el diagnóstico temprano de estas condiciones neurológicas resulta vital para recurrir al método más acertado en cada caso. Al beneficiarse del mejor sistema para la disminución de los síntomas, los pacientes pueden desarrollarse en nuevas habilidades.