Una familia reconstituida está formada por una pareja que inicia una historia de amor. Pero, además, uno de ellos o ambos tienen un hijo de una relación anterior. Crear un arraigo familiar en este tipo de circunstancia requiere de paciencia. Cada una de las personas de la familia experimenta su propio proceso. Y los adultos acompañan a los niños en este tiempo de adaptación, que es gradual.

 ¿Qué es una familia reconstituida?

En una historia de este tipo, cuando dos personas empiezan a conocerse, una de ellas o ambas ya tienen una responsabilidad familiar propia. Si el noviazgo avanza hacia la convivencia, necesitarán un tiempo para alimentar el vínculo familiar con los niños. Este proceso es complejo. Debemos tener en cuenta que cada persona, en esta situación, tiene su propio ritmo.

A un hijo puede costarle asumir que su padre o su madre tiene una nueva relación de pareja. Y necesitará vivir su propio proceso para aceptar esta nueva realidad. Como adultos, tendremos empatía con el menor para comprender sus emociones y sentimientos.

Consejos para una buena convivencia

¿Cuáles son las claves para convivir en familia? Debemos tener en cuenta que este hogar, como cualquier otro, necesita normas. Normas que mejoran la convivencia porque priorizan el bien común. Por tanto, la pareja debe negociar y llegar a acuerdos para establecer las bases de esta nueva etapa. No es necesario que los límites sean muy numerosos, sino que sean claros. Y, también, que prioricen el respeto.

Además, para mejorar la convivencia también es positivo potenciar el conocimiento mutuo. ¿Qué podemos hacer en ese caso? Por ejemplo, organizar planes en común, encontrar espacios compartidos. Estos planes crean un escenario común para sumar nuevos recuerdos, instantes con los que los protagonistas escriben el relato de esta historia familiar.

Artículo relacionado  ¿Puedes superar una infidelidad?

Dar espacio a la nueva pareja en esta situación familiar es un punto necesario. Es alguien que forma parte del presente de esta nueva familia. Pero también lo es que el padre o la madre del niño tengan un lugar principal en la vida de su hijo. De este modo, la referencia a quien no vive en esa casa siempre debe basarse en el respeto.

Es importante cuidar el diálogo de pareja y alimentar el propio vínculo. A veces, las dificultades de la convivencia pueden afectar a la confianza mutua. Pero también es esencial cuidar el diálogo con los niños. El tiempo es otro de los ingredientes necesarios para lograr una feliz vida en familia.

Por tanto, una familia reconstituida experimenta su propio proceso de adaptación hasta consolidar su felicidad como hemos comentado. Una familia de estas características inicia un nuevo capítulo después de haber finalizado otro previo. Un nuevo capítulo que puede ser muy feliz para todos.