Estar enamorado es una de las experiencias vitales más bonitas que vivencia el ser humano. El mundo parece un lugar mucho más agradable y menos amenazante cuando tus endorfinas se encuentran en altos niveles.

No obstante, hay quienes confunden el enamoramiento con el amor propiamente dicho, por lo que hoy queremos hablar de sus diferencias.

Cómo saber si estás enamorado está directamente relacionado con tus experiencias, así que ¡veamos algunos ejemplos!

 

¿Amor o enamoramiento?

Para empezar, debes saber que la sensación de enamoramiento se experimenta de forma más frecuente y tiene un efecto bastante efímero. Cuando conoces a alguien y comienzas a descubrir aspectos que te agradan, vives un periodo de ilusión que puede hacerte creer que estás enamorado de la otra persona.

Sin embargo, el enamoramiento es solo una etapa temprana del amor que podría impedirte percibir al otro cómo realmente es. Suelen decir que el amor es ciego, pero quizá sea esa fase sea la menos fidedigna puesto que se manifiesta poco después de comenzar una relación romántica.

El amor real es el sentimiento que se forja tras el paso de los días y va consolidándose poco a poco. De este modo, sería imposible enamorarte, por ejemplo, en cuestión de días y eso que sientes al principio solo son unos sentimientos que, en ocasiones, no se transforman en algo profundo o duradero.

Así, diríamos que el enamoramiento es un torrente de emociones superficiales que brotan de forma súbita y casi atropellada. Por el contrario, el amor tarda más tiempo en surgir entre dos personas y es el resultado de un interés mutuo, de una comunicación abierta. En definitiva, implica acceder verdaderamente a la otra persona, aceptándola y queriéndola tal como es.

Cómo saber si estás enamorado no es tan difícil, y es que cuando sucede simplemente lo sabes.

Enamorados de la idea del amor

Hay quienes están enamorados de la idea del amor romántico que les convierte en mejores personas y dota de sentido su existencia. Si solamente te sientes pleno en pareja, es probable que no te enamores de personas sino de las ideas de felicidad y realización que asocias con ellas.

Muchas veces se tiene el pensamiento erróneo de que al lado de alguien podrás sanar tus heridas y que esa persona está aquí para salvarte de tus desgracias. Así, es fácil enredarse en relaciones de codependencia que no satisfarán tus necesidades psicológicas. Además, estas podrían crear problemas adicionales, como la dependencia emocional.

Y es que no es justo concebir a la otra persona como el fin de los propios males porque condiciona al otro a ejercer un papel que no le corresponde. Y a su vez, te libera a ti de la responsabilidad de tomar las riendas de tu vida.

Aprender a estar solo por un tiempo te ayudará a aclarar tus patrones de comportamiento. Este hecho te servirá para ser más consciente sobre las dinámicas que adoptas en pareja.

Estar enamorado puede llegar a ser una experiencia maravillosa, ¡pero solo cuando es un sentimiento sano y genuino!