Para muchas personas es difícil definir la diferencia entre separación y divorcio en cuanto a una relación sentimental se refiere. Por eso, conviene prestar atención a algunos puntos esenciales para aclarar dicha cuestión.

En esencia, la única forma legal de romper un contrato matrimonial es a través del divorcio. ¡Veamos qué implican verdaderamente ambos términos!

 

El final de una relación de casados

En la actualidad, es cada vez más común que las personas casadas experimenten una separación o un divorcio. Vivimos en una sociedad distinta a la de varias generaciones atrás, cuando hablar de estos términos dentro del matrimonio parecía impensable.

Al tratarse de una realidad con la que todos estamos familiarizados, también es importante conocer la diferencia entre separación y divorcio. De esta manera, es posible beneficiarse de este conocimiento en algún momento de la vida.

Generalmente, la distinción básica entre separación y divorcio puede explicarse de la siguiente forma:

  • La separación es el cese temporal de la convivencia conyugal pero no el fin del matrimonio. Es decir, supone la finalización de una relación marital aunque no de forma definitiva, ya que aún no se ha hecho oficial.
    En ese tiempo, la pareja tiene un tiempo más o menos largo – según su propia decisión- para reconciliarse o para sellar definitivamente su compromiso. Si ambos están de acuerdo en oficializar su separación, entonces se firman los papeles del divorcio. A partir de ese momento, el matrimonio quedaría disuelto.

 

Factores clave

  • En relación a lo anteriormente expuesto, es evidente que los conceptos de separación y divorcio difieren en cuanto al tipo de vínculo que existe entre un matrimonio. Diríamos que el primer concepto sería el paso previo al segundo entre muchas parejas.
    Aun así, hay quienes deciden darse una segunda oportunidad durante la etapa de ruptura que permite la separación. En ese sentido, la terapia de pareja puede postularse como un interesante recurso que puede ayudar a limar asperezas y a consolidar la relación.
  • Otra diferencia entre separación y divorcio reside en la irreversibilidad del proceso. Mientras que la separación puede suponer un punto de inflexión en una relación, el divorcio es un trámite definitivo que interrumpe legalmente la unión entre los esposos.
  • Además de las ya mencionadas, una distinción básica adicional reside en el hecho de que la persona divorciada puede volver a contraer matrimonio. No obstante, si te separas, podrías iniciar una nueva relación sentimental pero no podrías pasar por la vicaría, puesto que todavía seguirías legalmente casado.

 

¿Sabías qué…?

  • El factor crucial que debes tener en mente es que el divorcio es la única vía para terminar la relación a efectos legales. Eso sí, en ambos casos, se aplican medidas especiales para el cuidado de los hijos, en caso de haberlos.
  • En algunos países, como El Vaticano o Filipinas, el divorcio no es un procedimiento reconocido a nivel legal. De ese modo, quienes no desean estar juntos solo tienen la opción de separarse. Ese sería el caso en que la diferencia entre separación y divorcio no podría explicarse.