Hemos utilizado siempre la palabra amor para hablar del enamoramiento. Estos son sentimientos que se producen normalmente en la primera etapa de las relaciones, pero no es lo mismo. Estamos ante dos conceptos muy diferentes que deben entenderse por separado.

¿Qué es el enamoramiento?

Cuando decimos que estamos enamorados suele ser al poco tiempo de conocer a una persona. Esta nos ha gustado y ha surgido lo que se denomina química.

Muchos neurobiólogos han estudiado este fenómeno. Esto es porque esta sensación es tan similar a la de estar consumiendo una droga que nos mantiene adictos a ella día y noche. Esto tiene sentido debido al gran cóctel hormonal que se produce en nuestro interior cuando esto sucede.

Síntomas del enamoramiento

Nos sentimos en una nube. Somos menos conscientes de nuestro alrededor. Vivimos en un estado de éxtasis y de poca conciencia que nos mantiene felices, pero alejados de los posibles conflictos o problemas.

En esta etapa, la dependencia hacia nuestra pareja se ve más incrementada. Para nosotros, esta persona es maravillosa y resalta mucho más que cualquier otra, lo que nos hace adorarla.

Esto deriva en uno de los síntomas más conflictivos a la larga. En estos primeros meses surge la idealización de la pareja.  Construimos a nuestra compañera o compañero de un modo romántico y no realista. Por lo tanto, imaginamos cosas que no son y nos generamos expectativas de una posible realidad junto a él o ella. Para conseguir esto, acabamos eludiendo sus rasgos característicos. Estos pueden ser su personalidad u otros aspectos que pueden no terminar de encajar con uno mismo.

Podríamos decir que estamos hechizados. En este momento nos posee un deseo que da energía, fuerza y que no deja ver más allá.

Enamoramiento o amor

Esta chispa puede llegar a asentarse. Cuando esto ocurre, surge aquello que llamamos verdadero amor por otra persona.

El amor es algo maduro y honesto. Es esa pequeña sonrisa que sabes descifrar porque has estado atento o atenta a ella siempre que ha aparecido. No se trata de dejar la vida de la lado, ni sentir un deseo exagerado por tu pareja. Se trata de compartir y construir algo desde el respeto, el entendimiento y el cariño.

Este sentimiento es mucho más racional, no hay riesgo de que nos vaya a jugar malas pasadas por confiar al azar. Es la esencia que se guarda entre dos personas. No tienen por qué estar todo el día en una nube para demostrar cuánto se quieren.

Conclusión

El enamoramiento y el amor son dos formas distintas a la hora de vivir una relación. Hay que pensar que todo tiene una serie de etapas y deben disfrutarse, pero siempre con conciencia y templanza.