Las emociones juegan un papel muy importante que determina nuestro estilo de vida y nuestra perspectiva de la misma.

Aunque existen emociones básicas como la alegría o la tristeza, lo cierto es que el mundo emocional abarca un amplio abanico de respuestas ante distintos estímulos. Saber controlar la manera de reaccionar ante ellos es una de las claves para vivir una vida sana y feliz.

¡Analicemos algunas de ellas!

 

¿Cuáles son las principales?

Para que comiences a tener unas nociones sobre las emociones básicas, aquí te presentamos las más importantes.

  • Alegría: Todas las emociones cumplen una función específica. En este caso, se trata de la que predomina cuando nos sentimos a gusto y, sobre todo, cuando compartimos experiencias con otras personas. Por eso, es la emoción que más puede acercarnos a alguien para crear un vínculo especial. Lo mejor de todo es que contagia creando un clima muy favorable.
  • Tristeza: Aunque la tristeza se considera una emoción negativa, lo cierto es que es muy saludable experimentarla. El caso es que se trata de un sentimiento que ayuda a afrontar los desafíos y a interiorizar las vivencias desagradables, como las pérdidas. Y es que no solo sirve para curar e integrar el dolor sino además para desarrollar la empatía.
  • Sorpresa: Es una emoción efímera que aparece y desaparece de forma súbita. Puede sentirse en cualquier contexto, cuando recibimos un estímulo que no esperábamos. En ocasiones, surge con connotaciones positivas y otras veces con connotaciones negativas. La misma tiene un carácter intenso cuando la situación en que se produce tiene un significado relevante en nuestra vida.

 

Otras emociones negativas

Existen otros estados psicológicos que también fueron categorizados como emociones básicas según el psicólogo experto en emociones Paul Ekman Wallace V. En su libro “Desenmascarando el rostro” aparte de las anteriores, incluía estas otras tres:

  • Miedo: El miedo es una de las emociones más paralizantes, ya que puede llegar a producir un bloqueo emocional realmente serio. No obstante, se trata de un sentimiento que actúa como mecanismo de defensa del cerebro. Ante una situación desconocida, este nos sabotea para salvarnos del “peligro”. Sin embargo, cuando le hacemos frente, se convierte en una mera ilusión.
  • Ira: La ira puede ser el estado mental que entraña un mayor número de riesgos. Esto es así ya que si tienes un ataque de ira descontrolado, es probable que pierdas los estribos y actúes violentamente contra alguien. Si se trata de una emoción aprendida, es necesario desaprender a relacionarse en esa dinámica. Saber gestionarla es necesario para tener las riendas de la propia vida.
  • Asco: A contrario de lo que pueda parecer, el asco es una de las emociones básicas vitales para la supervivencia. Nuestros ancestros se guiaban por ella para saber distinguir alimentos tóxicos de los comestibles. Así, contribuía a salvaguardar la salud al no contraer enfermedades innecesarias.

 

Puedes aprender sobre la importancia de estas emociones básicas gracias al film animado “Inside Out” en las que aparecen representadas.

¡No te la pierdas!