Debido al agobiante ritmo de vida que marca nuestra sociedad, los síntomas de ansiedad y nervios alguna vez han sido experimentados por la mayoría de adultos. Si no es así, es muy posible que esto suceda en el futuro.

Nuestra cultura ha normalizado un estilo de vida que se caracteriza por el estrés y las prisas, por lo que no solemos preocuparnos cuando nos sentimos desbordados. No obstante, estas emociones solo son positivas cuando cumplen un rol adaptativo.

¿Por qué a veces es difícil deshacerse de los síntomas de ansiedad y nervios?

Muchas personas se aferran a la idea romántica de que en la adversidad pueden alcanzar su verdadero potencial. De esta manera, se abocan a una existencia mísera con heridas emocionales por resolver que les impiden crecer y vivir la vida que realmente merecen.

Sin embargo, la “adicción” a sentimientos negativos como la ansiedad y los nervios nunca tiene un desenlace feliz. Por eso, quienes se acostumbran a sentirse cómodos en la dificultad tienen verdaderos problemas para realizarse en todos los aspectos.

Involucrarse en conflictos inventados o que ni siquiera les pertenecen es una manera de seguir manteniendo ese drama tan conocido. Estos sentimientos podrían alejarles de alcanzar la madurez emocional que, en el fondo, anhelan. Además, favorecen un estado de irresponsabilidad y negligencia que no permite tomar las riendas de la propia vida.

Esta podría ser la razón por la que a algunas personas les cuesta tanto llevar una vida tranquila. Ese estado problemático puede ser lo único que les otorga un propósito vital.

Cómo liberarse de los estados negativos

Si realmente deseas tener una vida plenamente consciente en la que no te dejes sabotear por la negatividad, es necesario prestar mucha atención. Cuando sientas que los síntomas de ansiedad y nervios quieren tomar el mando, piensa qué te están contando realmente esas emociones.

La ausencia de algunas habilidades o el conocimiento de estrategias de afrontamiento pueden privarte de manejar con eficiencia situaciones estresantes. Si es tu caso, acude a un psicólogo. Las personas que tienden a la inestabilidad emocional suelen ser propensas a estos estados.

Si, por el contrario, reconoces que estos sentimientos solo son la punta del iceberg de un problema mayor: ¡Actúa!

Adquiere una mayor conciencia registrando tus emociones y tus hábitos de vida para dar con la raíz del problema. La terapia puede resultar enormemente beneficiosa para desenmascarar conflictos enraizados que frenan tu desarrollo vital.

Reflexiones finales

Los sentimientos negativos ejercen una función fundamental en la vida. Y es que te ayudan a desahogarte, a activarte y a dotarte de una mayor resiliencia. Sin embargo, mantenidos en el tiempo resultan tóxicos. Normalmente, estos son indicativos de que una cuestión psicológica de mayor seriedad se oculta bajo la superficie.

Así, conocer las herramientas que están a tu alcance para acabar con tu inquietud es la clave para descubrir las verdaderas causas de tu infelicidad. Tener una vida emocionalmente más sana es posible siempre que decidas permitírtelo.

 ¡Adelante!