Una persona sociópata es alguien que sufre un trastorno de personalidad caracterizado por conductas sociales hostiles. Se trata de una alteración crónica que es más común entre los varones y que afecta seriamente la calidad de vida del afectado.

Se distingue por una serie de rasgos personales muy específicos que te explicamos a continuación.

¡No pierdas detalle!

Principales características

El sociópata es una persona que puedes identificar por su total falta de empatía hacia los sentimientos de los demás. Por el contrario, este tipo de individuos están muy centrados en sus propias necesidades y de hecho, utilizan al resto para satisfacer sus deseos.

Las personas afectadas por este trastorno incurable suelen ser muy impulsivas y tienen dificultades para manejar sus emociones negativas. De ahí que se muestren agresivas con frecuencia. Asimismo, les resulta difícil obedecer las normas sociales lo que a menudo deriva en situaciones conflictivas.

A pesar de que un sociópata puede parecer una persona encantadora al principio de una relación, lo cierto es que simula algunas emociones para atraer a quienes le interesa. Se les da muy bien ganarse la confianza de los demás, por lo que emplearán todo tipo de artimañas para conseguirlo. En efecto, saben identificar las debilidades del resto para emplearlas a su favor.

Al igual que sucede con la empatía, un sociópata no presenta sentimientos de vergüenza o culpabilidad hacia sus actos deplorables. En realidad, no muestra indicios de arrepentimiento ni compasión por personas vulnerables, e incluso animales.

 

Posibles causas

No existen datos suficientes para determinar la causa exacta del trastorno antisocial de la personalidad. No obstante, existen teorías en relación a su origen.

En primer lugar, es interesante tener en cuenta el factor genético y el papel que desempeñan las hormonas. Ciertamente se ha observado una correlación directa entre un elevado nivel de testosterona en algunos individuos y comportamientos violentos o temerarios relacionados con crímenes.

Por otro lado, el ambiente de crianza es otro de los elementos imprescindibles para un análisis exhaustivo. Es lógico que aquellas personas que han crecido en un entorno familiar marcado por las conductas antisociales, presenten una tendencia clara en el desarrollo de dichos comportamientos.

Igualmente, la persona sociópata podría haber sufrido un abandono emocional por parte de sus progenitores durante su infancia. Algunas personas que padecen abusos sexuales en edades tempranas tienen también más probabilidades de desarrollar este trastorno.

 

Consecuencias

El individuo sociópata es incapaz de amoldarse a las normas sociales de convivencia. Por ese modo, manifestará problemas tanto en su comunidad de vecinos como en su puesto de trabajo.

De la misma manera, les resulta imposible establecer relaciones íntimas basadas en la confianza y el respeto mutuo. Así, suelen ser abandonados por parejas y familiares que son incapaces de lidiar con su temperamento.

Este trastorno está estrechamente vinculado al padecimiento de otras patologías como adicciones al alcohol o las drogas. Además, los sociópatas suelen sufrir otros trastornos como depresión o ansiedad.

Todo este ambiente favorece la exclusión social y que el individuo no sea capaz de comprender su propia naturaleza.