“¿Por qué tengo tanto sueño?” es el interrogante que se hacen diariamente aquellas personas que suelen estar cansadas a pesar de dormir excesivamente. Ciertamente, existen algunas alteraciones del sueño que podrían dar explicación a estos síntomas.

No obstante, estos signos de cansancio también podrían estar relacionados con otras condiciones psicológicas de mayor o menor gravedad.

Si este es tu caso, ¡atrévete a averiguarlo!

 

Causas principales

El sueño excesivo puede no estar directamente asociado a trastornos del sueño. Aun así, es lógico pensar que algunas de sus causas frecuentes sean las siguientes:

  • Hipersomnia primaria. Este padecimiento se caracteriza por una somnolencia exacerbada que reduce la calidad de vida del paciente en todos los ámbitos. La persona que lo sufre puede dormir hasta 20 horas al día sin que este hecho disminuya su fatiga. Como resultado, también suele experimentar cambios de humor, problemas de memoria e incluso, alucinaciones.
  • Hipersomnia secundaria. En este caso, la respuesta de “¿por qué tengo tanto sueño?” se explica a partir de la propia ausencia del mismo. Esto quiere decir que la persona sufre un gran cansancio debido a la privación del sueño por diferentes causas. Es posible que el individuo en cuestión mantenga una higiene del sueño bastante pobre.
  • Insomnio prolongado. Aquellas personas que sufren de insomnio – por preocupaciones o causas fisiológicas – suelen experimentar fatiga y cansancio durante el día. La privación de sueño puede acarrear multitud de consecuencias negativas para el día a día.

    Factores subyacentes

    Pese a estas causas más aparentes, existen otros problemas que pueden ocasionar sueño excesivo durante el día. ¡Echa un vistazo!

  • Depresión: Los estados depresivos favorecen el agotamiento físico y mental. Dado que el cerebro se encuentra -por así decirlo- en fase de ahorro energético, el cuerpo se encuentra extremadamente fatigado. Si te encuentras cansado con frecuencia y aprovechas cualquier excusa para meterte en la cama a descansar, presta mucha atención a tu salud mental.
  • Estrés: La falta de energía es el signo más evidente de esta condición. Aunque aparentemente no sientas nerviosismo, es posible que los efectos de una situación estresante se estén apoderando de ti. Así, tener sueño excesivo podría ser un síntoma clave para su detección.
  • Apatía: Es importante resaltar que los estados apáticos propician la desgana, el aburrimiento y sobre todo la fatiga. Cuando te encuentras inactivo, sin ningún propósito que cumplir o actividad que realizar, es lógico que la somnolencia realice su aparición estelar.

    Consideraciones finales

    Como puedes observar, es extremadamente necesario identificar la causa subyacente a la cuestión: “¿Por qué tengo tanto sueño?” Solo así serás capaz de abordar el problema de raíz y buscar el tratamiento adecuado para superarlo.

  • No olvides que mantener una buena higiene del sueño es indispensable para ayudarte a dormir. Así que procura acostarte y levantarte siempre a la misma hora, además de dormir la cantidad de tiempo recomendada.
  • Asimismo, podrías realizar algunos ejercicios de relajación y meditación antes de acostarte, así como darte una ducha relajante.

 

“El mejor puente entre la desesperación y la esperanza es una buena noche de sueño” (E. Joseph Cossman).