Una persona manipuladora es aquella que utiliza los favores de los demás para su propio beneficio sin tener en cuenta el perjuicio causado. La buena noticia es que es posible identificar las debilidades de un manipulador para desarmarle.

Si tú también necesitas aprender a poner límites a alguien con estas tendencias de manipulación emocional, ¡sigue leyendo con atención!

 

5 Puntos débiles

Para dejar de ceder al chantaje emocional del otro, es importante entender cuáles son las debilidades de un manipulador. Así, llegarás a comprender el porqué de sus acciones y aprenderás a protegerte de sus ataques.

  • Carecen de empatía. Uno de los rasgos más fácilmente identificables en las personas manipuladoras es su incapacidad para ponerse en el lugar del otro. Así, se muestran egocéntricas al estar encerradas exclusivamente en sus necesidades. Por ese motivo, les resulta tan complicado conectar a un nivel de mayor profundidad con el resto.
  • No poseen una autoestima sana. Este tipo de individuos se caracterizan por tener una pobre visión de ellos mismos, la cual se haya condicionada por el afecto o desprecio de otras personas. En consecuencia, necesitan de la atención ajena continua para sentirse valiosas.
  • Son inmaduras emocionalmente. Se trata de una de las debilidades de un manipulador más características. En esencia, hablamos de individuos que siguen funcionando como niños al ofrecer respuestas emocionales inapropiadas para su edad. Y es que están anclados en épocas pasadas al no haber sido capaces de progresar en sus actitudes.
  • Son tremendamente inestables. Al igual que los niños pasan de la alegría al llanto con excesiva facilidad, las personas manipuladoras experimentan un alto grado de labilidad emocional. Es decir, encuentran grandes dificultades para gestionar sus sentimientos adecuadamente.
  • Mantienen una actitud victimista. Siempre culpan a otras personas de sus errores y raramente admiten sus faltas. Son maestros del diálogo, por lo que tergiversan cualquier conversación para seguir manteniendo un rol pasivo que invita a la compasión y protección.

 

¿Cómo frenarle los pies a un manipulador emocional?

Es importante reconocer que tienes tus propios derechos ante una persona manipuladora y ser muy consciente de tu propio valor. Al enfrentarte a un individuo con estos rasgos de personalidad, has de mostrar seguridad en ti mismo y demostrar que no vas a seguir tolerando su comportamiento controlador.

Por tanto, has de mantener una postura de confianza en tus palabras sin recurrir a actitudes violentas. El lenguaje verbal y no verbal debe ser amable pero firme para que la otra persona pueda respetarte.

Dado que otra de las debilidades de un manipulador es su baja tolerancia a la frustración, será difícil que tus demandas de espacio sean recibidas de buen agrado. Ten en mente que recurrirá de nuevo al victimismo y la culpa para engancharte en sus redes, así que anticipa sus pasos y no caigas en sus crueles trampas.

 

 

En definitiva, las debilidades de un manipulador nos enseñan a lidiar con estas personas que tan poco saben sobre sí mismas.

Atrévete a poner en práctica estos recursos.

¡Es la mejor manera de respetarte a ti mismo!