Sufrir los síntomas de un ataque de ansiedad es bastante probable si además padeces depresión en el presente. Y es que estas condiciones, a veces, van de la mano. Pero aunque la función adaptativa de la ansiedad resultaba crucial para nuestros ancestros, cuando es insana causa verdaderos estragos en tu día a día.

Para que te hagas una idea de este problema, quiero mostrarte las consecuencias de la ansiedad que muchas personas experimentan en todo el mundo. Así, serás capaz de identificarlas sin agobiarte más de lo necesario.

Signos evidentes de un ataque de ansiedad

El ataque de ansiedad emerge como una sensación de huida física de aquello que está generando estrés. Tiene un sentido literal cuando se desea escapar de una amenaza externa pero, en muchas ocasiones, aparece sin que exista un peligro real para el individuo.

Efectos más comunes

Sus señales físicas suelen ser obvias, aunque hay quienes las confunden con los de un ataque cardíaco por la similitud de algunos síntomas. Es precisamente por ese motivo, por lo que es importante que prestes atención a estos datos:

Palpitaciones y aceleración del ritmo cardíaco. Ante una situación que el cerebro reconoce como peligrosa, el organismo excita su sistema para poder enfrentarse a ella. Sin embargo, estas taquicardias llegan a ser muy molestas si se intensifican.

Hiperventilación. La ansiedad provoca una sensación de ahogo profunda que fuerza a los pulmones a inhalar más aire, lo cual dificulta gravemente la respiración.

Nerviosismo y llanto incontrolado. Por culpa de los nervios, surgen los temblores y, muchas veces, un llanto inconsolable. Esa es la manera en que el cuerpo desahoga la tensión propia de una crisis de ansiedad.

Náuseas o molestias abdominales. Es posible manifestar estos desagradables síntomas durante un ataque ansioso. De modo que si los presentas en ese momento o son continuados en el tiempo por estrés, te convendría vigilar tus niveles de ansiedad.

Hormigueo y sensación de mareo. La sensación de hormigueo normalmente se origina en las manos y sobre todo en el brazo izquierdo. Además, es común sentirse muy mareado e incluso al borde del desmayo. La razón por la que esto ocurre es que el sistema nervioso se encuentra muy activado por el estado de alarma.

Sensación de pérdida de control. Si tus síntomas de ansiedad son de elevada intensidad, puedes desbordarte emocionalmente durante algunos minutos experimentando un estado de pánico.

Información adicional

Los síntomas de un ataque de ansiedad pueden llegar a ser realmente molestos, aunque solo duren unos pocos minutos. Por eso, es extremadamente importante que sepas reconocer como afectan a tu organismo y te mantengas vigilante.

En condiciones normales, una crisis es pasajera pero un estado de ansiedad prolongada en el tiempo puede hacer mella en tu salud física y emocional. Así que puedes desarrollar una serie de recursos para vencerla que incluyen el deporte, la meditación, un correcto descanso y principalmente un mayor manejo del estrés.

Para ayudarte a gestionar los momentos de crisis y desactivar algunas de tus creencias alarmantes, un psicólogo será tu mejor aliado.