Experimentar cierto nivel de apatía es, en ocasiones, un sentimiento común a muchas personas en determinadas circunstancias.

Sin embargo, si vives tu día a día con la sensación de “No tengo ganas de nada” es posible que te enfrentes a un problema psicológico que requiere de atención urgente.

Así que abre bien los ojos para descubrir de qué manera puedes ir recuperando la ilusión de seguir con tu vida.

 

¿Por qué te sucede esto?

Son distintas las razones por las que alguien puede ahogarse en la rutina hasta el punto de no tener el aliciente suficiente para seguir adelante.

A veces, la falta de objetivos vitales podría hacerte sentir que no existe ningún motivo para levantarte por las mañanas. No obstante, la ausencia de metas, un sedentarismo exacerbado o estar atravesando algún pequeño bache emocional son algunas causas que pueden tener fácil remedio si te propones cambiar tu dinámica actual y dedicarte a hacer aquello que realmente te motiva.

Sin embargo, si tu lema diario durante meses sigue siendo “No tengo ganas de nada”, entonces es conveniente que te beneficies de ayuda terapéutica para poder volver a encarrilar tus pasos. Una depresión encubierta podría estar tiñendo tus días de gris empujándote a un abismo infernal. Dejar de hacer las cosas que disfrutas y únicamente desear meterte en la cama es uno de los principales síntomas de este mal.

Recomendaciones para ayudarte a salir a flote

Vencer la apatía es una ardua tarea que requiere de constancia y disciplina. Y es que es sumamente fácil volver a recaer en viejos hábitos que te perjudican y te devuelven a la situación inicial, o sea al “No tengo ganas de nada”.

Por eso, establecer un plan de acción claro para recuperar la energía y volver a sentirte tú mismo es vital para lograr alcanzar el éxito.

Puedes plantearte dar pequeños pasos comenzando por realizar algo de ejercicio, meditación o alimentándote adecuadamente. Asimismo, procura tener rutinas de sueño saludables, es decir, intenta dormir un máximo de ocho horas para poder disfrutar de un mejor estado de ánimo.

Puede que incorporar estos nuevos patrones de comportamiento sea justamente lo que necesitas para progresar al siguiente nivel. De esa manera, estarás verdaderamente preparado para iniciar otro tipo de cambios beneficiosos para tu vida.

Para ello, puede resultar muy provechoso escribir acerca de las cosas que desearías que fueran diferentes (y ¡sobre las que tú ejerces pleno control!) y dar algún paso que te acerque a cumplir tus deseos más profundos. Recuerda que el camino hacia una vida plena comienza en el momento en el que te finalmente te decides a actuar de manera distinta.

Por el contrario, si te sientes abrumado por la magnitud de tu situación, no dudes en pedir ayuda. Hablar con un profesional te permitirá ampliar tus horizontes y observar tu situación actual desde una óptica diferente y más optimista.

Ten en mente que es imposible obtener resultados diferentes si siempre abordas el problema de la misma forma.

¡El momento para empezar es ahora!