Cultivar nuestra autoestima, no para ser superiores al resto de personas sino para cuidar nuestra mente. ¿Cómo? Mediante al autorespeto. Al respetarnos a nosotros mismos, tomamos mejores decisiones, nos queremos más y podemos respetar al resto. Querernos para que nos puedan querer, autorrespetarnos para poder respetar y mejorar.

¿En qué consiste el autorespeto?

Muchas personas desconocen qué significa este término. Podemos definirlo como el grado en el que nos respetamos a nosotros mismos. Hacerlo no solo mejora la autoestima, sino también nuestra relación con los demás.

Si no nos respetamos estamos abocados al fracaso. A nuestra puerta llamarán diferentes problemas: tristeza, ansiedad, baja autoestima y estrés. Es más, trabajando el respeto propio podremos llegar más lejos, ya que seremos optimistas y confiaremos más en nuestras acciones.

Cultivar el respeto hacia uno mismo

Es vital que, cada día, realicemos diferentes ejercicios para poder cultivar el respeto que nos merecemos. En primer lugar, debemos aceptarnos, teniendo en cuenta los defectos y virtudes con los que vivimos. No obstante, estos defectos no deben afectarnos, sino simplemente hemos de tenerlos en cuenta y mejorarlos sin grandes preocupaciones.

Para poder mejorar y respetarnos es vital aceptar las críticas de las personas, pero no de cualquier persona. Debemos diferenciar a las personas tóxicas, las cuales nos criticarán por envidia u otro oscuro motivo. Mientras tanto, las críticas constructivas, de amigos o familiares, nos ayudarán a mejorar. Asimismo, debemos ser positivos: es la clave para conseguir mejorar y sentirnos bien con nosotros mismos.

El éxito llegará, especialmente, cuando tomemos decisiones importantes y valientes. Por último, la asertividad puede ser nuestra gran aliada. Trabajarla, pero también aceptarnos y ser positivos, nos ayudará a conseguir el ansiado objetivo de respetarnos.

Autorespeto versus autoestima

¿Qué diferencia existe entre ambos conceptos? Todos sabemos, porque hemos escuchado hablar de ella, que la autoestima es muy importante. Pero el respeto a uno mismo también lo es, aunque sea desconocido y racional. Mientras tanto, la autoestima involucra determinados aspectos conscientes e inconscientes. Ambos están relacionados, pero los necesitamos para ser mejores y querernos.

Para respetarnos debemos tener en cuenta que el amor propio, la autoestima, es vital. Ahí es donde debemos comenzar. No somos superiores a nadie, pero tampoco inferiores. Todos merecemos una consideración, pero ¿por qué podemos tratar al resto de personas mejor que a nosotros mismos? Por ello, no debemos ser duros con nosotros mismos, ni juzgarnos ni mucho menos dejar nuestros derechos de lado. Es más, nadie debe negarnos los derechos. Aléjate de las personas que lo hagan. ¡Somos diferentes, pero ante todo somos iguales!

El autorespeto, que es racional, debe cultivarse teniendo en cuenta también la autoestima, la cual es tanto consciente como inconsciente. Debemos ser asertivos, no tan duros con nosotros mismos y aceptar las críticas constructivas de nuestro entorno.