El acoso laboral es un fenómeno de gran relevancia por ser causa de depresión, ansiedad, estrés y diversas enfermedades en la persona víctima del maltrato. Pero, además, sabemos que tiene graves consecuencias económicas a causa del absentismo, el abandono del puesto de trabajo, el aumento de los accidentes laborales, y la falta de rendimiento del trabajador.

Definición de acoso laboral

Podemos definir el acoso laboral o mobbing como un maltrato continuado, verbal o en el trato, por parte de otro en el ámbito laboral. El objetivo que persigue el acosador es el de someter, reducir, anular o destruir psicológicamente a la persona objeto del maltrato. Consiste, por tanto, en llevar a cabo comportamientos de hostigamiento recurrente y sistemático contra la víctima.

Las consecuencias pueden llegar a ser devastadoras para la persona acosada, pues los daños pueden ser psicológicos (personales, laborales, sociales y hasta psicosomáticos) e incluso físicos.

Consecuencias psicológicas del acoso

Como hemos expuesto, las personas que sufren mobbing pueden llegar a padecer problemas graves de salud física y psicológica, y problemas más allá del ámbito laboral. Inicialmente, el trabajador puede sentir verguenza, culpa e, incluso, impotencia. Este estado de victimización hace que comience a presentar síntomas de ansiedad, insomnio, estrés y depresión.

Los problemas que más frecuentemente experimenta un trabajador que sufre mobbing son trastornos de ansiedad, pánico, depresión, síndrome de estrés postraumático; somatizaciones como migrañas, fatiga extrema, alteraciones digestivas, adicciones, cambios de personalidad, deterioro intelectual y pérdida de memoria.

Además, la persona puede llegar a autoexcluirse de las demás esferas de su vida, lesionándose gravemente su relación con el entorno familiar y social. En muchas ocasiones el trabajador abandona su puesto, por lo que pierde la autonomía económica, algo que deteriora aún más su situación personal y familiar.

Cómo superar el acoso en el trabajo

Como podemos comprobar por las graves consecuencias que tiene, en el mobbing es importante que la prevención se instale en el ámbito laboral. Para dar el primer paso, la víctima debe reconocerse como tal y pedir ayuda; es una situación complicada, porque suele estar aislada y existe un entorno hostil o indiferente hacia su situación, pero resulta fundamental romper el silencio y convertirse en protagonista de su proceso. La ayuda de profesionales es imprescindible para no llegar a un estado de indefensión, depresión e incluso pensamientos o actos suicidas.

Denunciar el acoso es a veces factible, pero no siempre. Lo que sí es necesario es buscar un tratamiento especializado mediante una terapia eficaz.

Podemos afirmar que el acoso laboral es un problema social grave. Tanto por sus consecuencias en el ámbito del trabajo como por las graves disfunciones personales, familiares, sociales y económicas que puede provocar.