Todas las personas se enfrentan a obstáculos o dificultades a lo largo de su vida. No obstante, en las ocasiones en que es difícil lidiar con una determinada situación hay quienes recurren al escapismo.

Esta estrategia de afrontamiento consiste en huir de los problemas para evitar confrontarlos directamente. A veces, incluso, resulta una tendencia inconsciente. Y pese a que inicialmente puede dar resultado, finalmente acaba desencadenando en un desenlace negativo para quien lo practica con frecuencia.

¡Veamos!

Pero, ¿de qué trata exactamente esta tendencia evitativa?

El escapismo se refiere a la necesidad de evadir los conflictos para mantenerse en un estado de calma que proporciona seguridad. Aunque los seres humanos desean en algún momento eludir sus responsabilidades, si este comportamiento se da asiduamente puede suponer un verdadero problema. Tomarse un descanso de la rutina no siempre es posible ni aconsejable.

Y es que andar escapando de la realidad continuamente para esperar que todo se resuelva por sí solo, no es la solución. Para lograr el resultado esperado, hay que tomar acción y dejar el mundo de fantasía a un lado.

Para muchas personas, el escapismo consiste en refugiarse en pasatiempos como los videojuegos, las series y películas, los libros o las redes sociales. Se trata de lugares de ficción donde pueden vivir la vida alternativa que les satisface, esa que no les causa ninguna frustración.

Por otro lado, existen otras técnicas de escapismo más peligrosas ya que pueden causar daños tanto físicos como psicológicos. Así, la adicción al alcohol o a las drogas es otro modo de sumergirse en ese estado de inconsciencia que impide tomar las riendas de la propia vida.

Las razones que explican la tendencia al escapismo

Las personas suelen alejarse de aquello que les causa miedo e incertidumbre, esta es una tendencia natural que emplea el ser humano para protegerse. No obstante, cuando se convierte en un comportamiento patológico es necesario pararse a pensar el porqué de esa actitud evasiva mantenida en el tiempo.

Muy en el fondo, quienes emplean este mecanismo saben realmente para qué lo usan pero enfrentarse a la verdad resulta extremadamente agobiante y difícil. En general, es urgente que prestes atención a tus hábitos para identificar el escapismo y reflexionar sobre las posibles causas de su origen.

Las situaciones estresantes, los conflictos continuos o llevar una vida desordenada de la que no te sientes dueño contribuyen a favorecer esta forma de actuar. La pérdida de control que genera promueve estados de ansiedad y nerviosismo. ¡Aunque parezca mentira!

Cómo romper el bucle

El escapismo es un término que se utiliza para definir un estilo de vida basado en la evasión continua de las adversidades. Quienes lo ponen en práctica no se permiten la posibilidad de gozar de una vida plenamente satisfecha, ya que tampoco disfrutan del momento presente.

Elegir asumir el control, deshacerse de esta espiral autodestructiva tan dañina es una decisión que puedes tomar hoy. Se trata de un ejercicio de madurez que requiere tiempo y mucho autoconocimiento.

Nunca es tarde para vencer tus miedos.