La gestión del tiempo es un tema que no solo nos interesa a los adultos. Esta es una cuestión que también es importante en la infancia. Por ejemplo, el niño planifica las tareas que tiene que hacer ese día en el tiempo de deberes. En cada nuevo día nos ocupamos de las tareas que tenemos que hacer. Cuando sentimos que acumulamos tareas pendientes de llevar a cabo, podemos llegar a sufrir estrés por el peso que este hecho genera.

La importancia de una buena gestión del tiempo

¿Por qué es tan importante esta gestión de los minutos? Porque deberíamos armonizar los diferentes ámbitos de nuestra vida intentando buscar el equilibrio en la balanza. Cuando logramos este objetivo a nivel profesional, es decir, cuando no llevamos tareas del trabajo para hacer en casa, disponemos de ese espacio para centrarnos en nuestro tiempo libre. Todos hemos sentido en algún momento que el tiempo pasa deprisa.

Cuando hacemos balance de las experiencias y momentos vividos a final de año, por ejemplo, podemos observar de manera positiva el fruto de una óptima gestión de las semanas. Por ello, si este tema es tan importante, padres y madres pueden acompañar a sus hijos en este aprendizaje desde la niñez. 

Cómo enseñar a los niños a gestionar el tiempo

Podemos facilitar a los niños recursos útiles para planificar el tiempo semanal. Por ejemplo, una agenda en la que el niño anote el horario de clases extraescolares, el tiempo dedicado a las tareas y los deberes previstos para cada día. Además, también es muy importante planificar una rutina familiar que estructure cada día de forma ordenada (cada una de estas rutinas tiene su propio horario).

De este modo, el niño se familiariza con esta organización de los minutos. Así como una agenda es un recurso práctico de gestión de las horas, un reloj infantil también lo es, porque para gestionar mejor los minutos, es recomendable que el niño sepa qué hora es. El niño aprende y desarrolla nuevas habilidades a partir del juego. Los relojes de arena son muy visuales y ayudan al niño a comprender el significado concreto del tiempo a través de esta observación.

Podemos acompañar a los niños en este aprendizaje pero sin sobreprotegerlos, porque es esencial que tengan la oportunidad de aprender a partir de su propia experiencia. Además, la gestión de los minutos no solo es un aspecto presente en la vida familiar, sino también en el ámbito educativo.

La gestión del tiempo es, por tanto, uno de los aprendizajes más importantes de la vida, porque el tiempo es inherente a la propia existencia. Y este aprendizaje, como hemos comentado, comienza en la niñez con los objetivos adaptados a cada etapa vital.