Conócete a ti mismo, pues es la única manera de descubrir quién eres y qué te hace feliz. Se trata de un camino de autorrealización personal en el que encontrarás algunos baches. Y es que desvelar tu verdadera personalidad y los motivos que te empujan o no a seguir adelante puede ser verdaderamente abrumador.

Aun así, ¡atrévete a dar el salto!

 

¿Qué es el autodescubrimiento personal?

El autodescubrimiento personal significa comenzar a comprender las propias emociones y actos que las acompañan. Cuando eres consciente de tus sentimientos y de las reacciones que estos desencadenan, eres más libre de decidir cómo actuar en determinadas situaciones.

Asimismo, obtienes una mayor conciencia sobre tus actitudes si realizas el ejercicio de estar plenamente consciente en el momento. Para ello, la práctica de mindfulness podría convertirse en un atractivo aliado en el proceso.

De este modo, la frase “Conócete a ti mismo…” podría concretarse en “experimenta el mundo a tu alrededor y averigua cómo te sientes y qué te hace vibrar”. También implica hacerte cargo del modo en que eliges vivir tu vida así como despertar ante la oscuridad con la que sueles tapar aquello que te incomoda o desagrada.

En definitiva, el proceso de autodescubrimiento implica ser honesto con uno mismo para obtener el conocimiento que se oculta bajo la superficie. El resultado de este viaje puede ser altamente enriquecedor aunque para llegar a la meta hace falta sortear todo tipo de obstáculos.

 

Pasos para alcanzar tu objetivo

Aquí te proporcionamos una serie de consejos útiles que bien pueden valerte para embarcarte en el fascinante trayecto de conocerte a ti mismo.

  1. Descubre tus pasiones. Si averiguas aquellas actividades que te apasionan, podrás dirigir tu tiempo y motivación a unos intereses concretos. Así, al conocerte mejor serás capaz de focalizarte en tus metas.
  2. Conecta con tus virtudes y defectos. Para acceder a una visión realista de ti mismo es necesario aceptar tus partes positivas y negativas. De esta manera, podrás potenciar tus mejores cualidades e intentar cambiar aquello que no te gusta de ti.
  3. Aplica la ley del espejo adecuadamente. Cuando criticamos aspectos de otras personas, en muchas ocasiones, los mismos son reflejos de nuestras propias actitudes. Aprende de la sabiduría derivada de este fenómeno psicológico.
  4. Examina tus reacciones ante diferentes acontecimientos. Las respuestas emocionales que ofreces aportan una gran dosis de información sobre tu estado anímico o autoestima, entre otros.
  5. Averigua si eres capaz de ejercer el autocontrol. Las personas con mayor control de los impulsos son aquellas con una mejor gestión emocional basada en el propio autoconocimiento.

 

¿Sabías qué?

  • Conócete bien a ti mismo si quieres dejar de compararte con otros.
  • Las personas que no se conocen a sí mismas tienden a tener baja tolerancia a las críticas ajenas.
  • Las personas que menos se agradan y más conflictos interiores libran son aquellas que tienen un pobre conocimiento de sí mismas. Su falta de comprensión y de comunión con su propia esencia no les permite alcanzar la felicidad.¡Dedícate a emprender el viaje más apasionante de tu vida!