La psicología positiva para niños tiene múltiples beneficios en su desarrollo, ya que puede promover una mejora en su comportamiento, un aumento de su autoestima y un refuerzo de los lazos con sus familiares. A grandes rasgos, se trata de una rama de la psicología que enfatiza la felicidad y aquello que nos hace sentirnos plenos.

Qué es la psicología positiva y sus ventajas

Los expertos afirman que la felicidad está sujeta a tres factores: a nuestro carácter, a los sucesos acontecidos en nuestra vida y a lo que nosotros hacemos para ser felices. Podríamos definir la psicología positiva como el estudio de todo lo que nos produce bienestar en la vida, sin olvidar nuestros problemas.

Su objetivo es potenciar de manera equilibrada nuestras fortalezas y otorgarnos una visión objetiva de nosotros mismos. Hay fortalezas que, por exceso o por defecto, pueden no resultar positivas. Por eso es importante que se potencien de forma equilibrada. Por otro lado, no consiste en hacer que estemos contentos todo el tiempo, sino en aceptar que, aunque hay momentos tristes, podemos centrarnos en lo positivo.

Gracias a ella logramos mejorar la regulación de nuestras emociones, es decir, saber gestionarlas para que jueguen a nuestro favor. Otra de las ventajas es que nos ayuda a tener un autoconcepto realista, a tomar el mando de nuestra vida y a que no nos pongamos ciertos límites, desarrollando también habilidades de liderazgo.

Ventajas de la psicología positiva para niños

Aplicada a los niños, esta ciencia busca que se hagan responsables y conscientes de sus propias emociones y acciones. Para ello, los padres deben establecer una relación estrecha con sus hijos y priorizar el entendimiento y el diálogo. Así, gracias a ella conseguimos una mejor capacidad de los niños para enfrentarse a situaciones de estrés o problemas de la vida diaria. También les ayudará a descubrir y emplear sus fortalezas personales, así como gestionar sus emociones con el objetivo de promover su bienestar.

Estrategias para aplicarla

Una estrategia para introducir la psicología positiva puede ser realizar una lista con las cosas por las que estamos agradecidos y reflexionar sobre aquello por lo que apreciamos la vida. También podemos fomentar que nuestro hijo ayude a los demás y sienta satisfacción por ello. Otra manera es ayudarle a reflexionar sobre cosas positivas que os hayan pasado durante el día o apoyarle a descubrir qué fortalezas tiene, para que pueda usarlas para mejorar su vida o ayudar a los demás. Por último, podemos ayudarle a crear una lista de metas que sean factibles para que vaya consiguiendo sus objetivos.

En definitiva, la psicología positiva para niños puede ser muy beneficiosa. Les permite desarrollar habilidades desde pequeños que les ayudarán a la hora de afrontar situaciones durante toda su vida.