La orientación educativa siempre ha tenido como misión principal asesorar a los estudiantes acerca de su futuro laboral, teniendo en cuenta sus aptitudes y aspiraciones profesionales.

No obstante, en la actualidad, la labor de los orientadores en los centros educativos también consiste en el acompañamiento y ayuda en las necesidades educativas. Este nuevo objetivo nace de una demanda real que solicita este tipo de servicio por su parte.

¡No te pierdas toda la información al respecto!

La nueva misión del orientador educativo

La orientación educativa ha cobrado una nueva dimensión en los últimos tiempos a consecuencia de múltiples cambios que se han producido en el ámbito escolar. En particular, las transformaciones socio-culturales, los nuevos modelos familiares y el aumento de casos de fracaso escolar son algunos de ellos.

La introducción de estos patrones hace necesaria la eficaz labor de un orientador educativo. ¡Veamos por qué su figura es tan importante en los centros educativos!

Principales tareas en la orientación educativa

  • Por un lado, este profesional se encarga de identificar las deficiencias de aprendizaje de los alumnos. De modo que trabaja codo a codo con ellos para advertir la posible presencia de trastornos asociados, como el déficit de atención o la dislexia.
  • Además de eso, se mantiene en continuo contacto con las familias de los estudiantes para informarles acerca de su progreso. Sobre todo, esta figura se convierte en un cómplice de los padres para establecer un plan de acción con potentes efectos positivos sobre la educación del menor.
  • Al reconocer las áreas en las que alumnos presentan problemas, el orientador educativo ofrece su asesoramiento a los profesores. Estos pueden beneficiarse de su ayuda para reconducir las metodologías empleadas a fin de servirse de un modelo educativo eficaz para todos los alumnos.
    En ciertos casos, se realizan algunos planes individualizados para poder atender a aquellos con necesidades especiales. Ya sean estudiantes excepcionales o aquellos que necesitan un refuerzo extra.
  • Por tanto, la presencia de los orientadores en las reuniones de profesores es esencial. Así, pueden aportar sus conocimientos y experiencias con los alumnos para ofrecer a padres y profesores una visión completa de los procesos de cada estudiante.

    Cualidades del orientador

    Para que la orientación educativa sea un servicio de calidad, el orientador ha de cumplir una serie de requisitos imprescindibles:

  • Por un lado, es necesario que conozca plenamente todos los elementos que intervienen en el sistema de enseñanza-aprendizaje.
  • Asimismo, debe saber como proporcionar el asesoramiento adecuado sobre este y otros procesos relacionados. Por esa razón, ha de ser una persona experta en el sistema educativo del centro y en trastornos del aprendizaje.
  • En cuanto a sus rasgos de personalidad, debe tratarse de un individuo con una profunda sensibilidad para tratar con el alumnado y sus familias.
    Un buen desarrollo de las relaciones sociales le va a permitir establecer una comunicación efectiva.
  • De hecho, su preparación psicológica ha de ser clave en este empeño. Saber tratar con las personas es, indudablemente, una de las características indispensables para ejercer la orientación educativa.