En esta entrada desarrollamos un tema muy importante, podemos decir que tiene una repercusión directa en el adulto que todos somos. Nos referimos al apego.

¿Qué es el apego?

El apego es un vínculo, un lazo que el niño o la niña establece con el adulto con el que tiene mayor proximidad. Por lo general, suele ser con su madre.

El creador de la teoría del apego fue John Bowlby, quien defendía que los niños y las niñas están programados genéticamente para establecer un vínculo con la madre. Se trata de una conducta instintiva que garantizará la supervivencia de la especie.

Si bien es cierto que, aunque sus inicios tuvieron lugar en el siglo pasado, son muchas las aportaciones y estudios que se están haciendo acerca de este tema.

Es un vínculo sano, pero como en todo, también hay factores que hacen que tal vinculación se convierta en una conducta que perjudique o dañe al infante, sin olvidar la repercusión futura.

Tipos de apego

En la teoría del mencionado autor, este diferenciaba los siguientes tipos:

1. Apego seguro. Un vínculo sano y saludable, creado gracias al acompañamiento respetuoso y amoroso de los progenitores.

2. Apego evitativo. El niño no busca la seguridad que se espera y es considerada natural, porque en sus experiencias previas el adulto no le ha aportado lo que necesitaba.

3. Apego ambivalente. Se trata de un lazo inseguro, donde el pequeño no confía en si sus padres responderán o no a sus necesidades, lo cual genera estrés y ansiedad.

4. Apego desorganizado. Es una combinación de los dos anteriores.

Problemas de apego en los niños

Para ilustrarlo vamos a recurrir al experimento de Henry Harlow, quien puso de manifiesto la importancia de este vínculo con un experimento con monos, corroborando lo que John Bowlby expuso en su teoría.

Separó a las crías de su madre en una jaula e introdujo una mona de alambre con alimento (un biberón). También había otra mona de peluche, con tejido cálido, pero esta sin alimentos. La sorprendente respuesta de las crías fue que prefirieron acudir a la mona de felpa, antes que a la que tenía alimento, a la cual solo acudían en caso de hambre. Este comportamiento evidencia lan importancia del vínculo con la madre.

Ofrecer un acompañamiento respetuoso, una atenta mirada a la infancia, saber responder a sus necesidades y proporcionar acompañamiento siempre que lo necesiten contribuirá a que los más pequeños construyan un autoconcepto positivo.

Los principales problemas que se pueden manifestar como consecuencia de un vínculo no sano son:

– Miedo a ser abandonado.

– Agresividad.

– Falta de confianza en sí mismo.

– Baja autoestima.

– Dependencia emocional.

Como vemos, resulta imprescindible que los adultos responsables del niño sean conscientes de la importancia y repercusión del apego. Mostrar una actitud receptiva y cariñosa hacia el menor facilitará su positiva autoconcepción.