La adolescencia puede ser una etapa muy complicada. Los jóvenes se enfrentan a grandes transformaciones, tanto en su cuerpo como en su vida, y muchas veces todo esto sucede en un entorno hostil. Por eso la psicología juvenil se presenta como un elemento sólido de ayuda con el que contar para el bienestar de los más pequeños.

De qué se encarga la psicología juvenil

Cada terapia o trabajo terapéutico se centraría en un problema concreto. Estas serían las principales áreas de trabajo:

– Trastornos con la lectura y la escritura. Como es el caso, por ejemplo, de la dislexia.

 Diferentes trastornos del TDA. El déficit de atención, muchas veces combinado con la hiperactividad, es uno de los más comunes durante la infancia y la adolescencia. Y tiene que controlarse a través de la medicación y, también, de la terapia.

– Problemas escolares. Desde el fracaso hasta los malos hábitos de estudio. Este puede ser un foco muy conflictivo en el futuro, y muchas veces es indicativo de otro tipo de problemas o de alteraciones en la conducta de los más pequeños. Por lo tanto, son problemas que hay que tratar de resolver a tiempo.

– Bullying. El acoso escolar crea un problema grave en la autoestima y en las habilidades sociales de los jóvenes. Y es algo que no solo se tiene que trabajar desde el aula. Pensemos en que hay que tratar de mitigar en la medida de las posibilidades el daño al que son sometidos.

– Carencia de habilidades sociales. Muchos trastornos tienen como síntoma un problema o desconexión del entorno en el que se está. Por lo tanto, si socialmente estamos ante un joven que no se adapta correctamente, probablemente podamos localizar algún trastorno de mayor gravedad que esté causando ese comportamiento.

 Problemas familiares. Lo que sucede en casa afecta, y mucho, a los más pequeños. Desde un divorcio hasta una defunción, pasando por problemas con los padres, incomprensión o estallidos de violencia. Todos estos elementos tienen que pasar a valorarlos un profesional.

 Problemas de conducta. Aquí se pueden encasillar diferentes elementos. Desde los síntomas depresivos hasta una sintomatología que coincida directamente con la ansiedad.

Cómo funciona la terapia juvenil

Un psicólogo para adolescentes va a buscar despertar un proceso de individualización para que su paciente empiece a desarrollarse como persona a través de patrones de conducta sanos. Lo primero durante la terapia será detectar diferentes problemas y ver dentro de qué patrón se encuadran, para saber de qué forma trabajar. Y, a partir de ahí, se hará un trabajo y un trato individualizado, ofreciendo herramientas para superar esas complicaciones.

En conclusión, la psicología juvenil es una ayuda fundamental para que nuestros hijos puedan desarrollarse de forma individual superando todos sus problemas internos o las trabas de su entorno.