Aunque en otras ocasiones ya hemos hablado de la depresión, en este caso queremos centrarnos particularmente en la depresión postparto.

¿Qué es la depresión postparto?

Este trastorno del estado anímico es el que afecta a las mujeres tras tener un bebé. Puede darse desde su nacimiento y hasta un año después (aunque lo habitual es en los tres primeros meses). En esencia, está caracterizado por sentimientos de ansiedad, tristeza extrema y agotamiento, lo que les dificulta su día a día.

Sus causas son diversas, desde el descenso de hormonas tras el parto hasta factores que aparecen también en ese momento. Nos referimos a los cambios físicos o a la reducción drástica del tiempo libre y del descanso. Asimismo, también afectan las inseguridades en el papel de madre o los cambios en las relaciones personales o laborales.

Síntomas de la depresión postparto

Es habitual tener algunos sentimientos muy intensos tras el parto. La irritabilidad, la ansiedad, la inquietud o la tristeza son emociones que aparecen prácticamente en todos los casos. El problema llega cuando, en vez de ir disminuyendo, se mantienen o incluso aumentan más allá de un mes tras dar a luz. En este caso, y a pesar de mantenerse los mismos síntomas que eran normales, pasan a resultar patológicos.

También son característicos de estos trastornos la pérdida de concentración y energía, los sentimientos de culpa o el insomnio. A su vez, también se puede sentir ansiedad, tener pensamientos de suicidio, apatía y cambios en el apetito.

Aunque esto no es todo. Es habitual que la depresión postparto también afecte de alguna manera a la relación madre e hijo. ¿Cómo?

– Con sentimientos de incapacidad para cuidar de su hijo y pasar tiempo a solas con él. En casos extremos puede incluso ser incapaz de cuidarse ella misma.

– Creando o bien una obsesión por su pequeño o bien desinterés hacia él. Puede darse cualquiera de los dos extremos.

– Con emociones negativas enfocadas en el niño. Pueden sentir que su bebé no les gusta e, incluso, podrían llegar a pensar en hacerle daño.

Cómo tratarla

En el momento en el que notemos que nosotros mismos o alguien de nuestro entorno puede estar padeciendo depresión postparto, lo mejor es consultar con un especialista. A través de una serie de pruebas, se podrá confirmar el diagnóstico y comenzar un tratamiento.

Una de las herramientas que mejores soluciones aporta es la terapia de diálogo. Es necesario que la madre hable de cómo se siente. Además, la terapia interpersonal y la terapia cognitivo conductual pueden ayudar mucho en este sentido. Por otro lado, podemos recurrir a medicamentos como los antidepresivos, aunque pueden estar contraindicados durante la lactancia.

Por último, la depresión postparto pasará más rápido si la paciente opta por solicitar ayuda cuando la necesite. Descansar y tener tiempo para sí misma son acciones que también ayudarán.