Hay niños que son muy tímidos, bien sea por su personalidad o por el entorno en el que se han criado. A veces ocurre porque les hemos sobreprotegido o no les hemos querido exponer demasiado. Sea como sea, la timidez en los niños puede convertirse en un problema. Ya que pueden tener dificultad para hacer amigos o para entenderse con otros pequeños de su edad. En este artículo hablamos de ello.

¿Qué es la timidez en los niños?

La timidez no siempre es un problema ni en niños ni en adultos, pero cuando es exagerada, puede limitar a los pequeños y cerrarles oportunidades. Además, podría hacerles sentir mal con su entorno, ya que no saben cómo relacionarse con él y se sienten incomprendidos. Un niño es tímido cuando se comporta de forma introvertida en sociedad y cuando muestra un comportamiento retraído. Por ejemplo, si no quiere acercarse a hablar con nadie o se enfada o llora cuando la gente le habla o intenta jugar con él.

También es probable que el niño o niña sea tímido, sobre todo cuando conoce a personas nuevas o se enfrenta a situaciones extraordinarias. Pero puede que esto solo ocurra al principio y que rápidamente pueda superar la timidez y hacer nuevos amigos. Este rasgo de la personalidad solo se convierte en problemático para los pequeños cuando les impide disfrutar de las relaciones con los demás.

Cómo ayudarles a superarla

Uno de nuestros impulsos puede ser forzar al niño. Nos referimos a obligarle a saludar a esas personas que le dan miedo o llevarlo a ese grupo de amigos que no le gusta. Es totalmente desaconsejable que hagamos eso. Es mejor no forzarlo y no enfrentarlo a situaciones o contextos nuevos que le causen ansiedad, ya que esto puede empeorar la timidez. Cada niño tiene un proceso y un tiempo de aprendizaje y adaptación distinto, y hemos de comprenderlo y apoyarlo en dicho proceso.

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Si el niño se siente amado, respetado y entendido, le será mucho más fácil enfrentarse a las situaciones. La razón es que sabrá que sus padres lo comprenden de forma incondicional. Así que tenemos que animarlo y elogiarlo cuando vaya superando retos y enfrentándose a entornos nuevos.

Asimismo, los padres deberíamos intentar que el niño no se sienta diferente o apartado del resto por ser tímido. Así que es importante no ridiculizar al pequeño y tratar de normalizar las situaciones, para que se sienta más cómodo.

La timidez en los niños es algo muy común y que es conveniente conocer, para así poder ayudarlos a superarla. Aunque no siempre tiene por qué convertirse en un problema y en muchos contextos es un comportamiento normal, vale la pena vigilarlo. Hemos de intentar intervenir cuando creemos que los niños pueden estar sufriendo.