Las personas tóxicas están en todas partes. A veces, no logramos identificarlas bien, ya que forman parte de nuestra familia o de nuestro círculo de amigos. Sin embargo, nuestras emociones no nos engañan y nos están avisando, de una forma muy sutil, que no estamos con alguien sano. Pero ¿qué es una persona tóxica y cómo podemos reconocerla?

¿Qué es una persona tóxica?

Una persona tóxica siempre va a absorber nuestro tiempo y energía. Por eso, en ocasiones, también nos referimos a ella como vampiro emocional. Es cierto que, a veces, no hace esto de forma consciente. Sin embargo, esto no justifica que continuemos a su lado.

Este tipo de persona genera un clima de malestar que logra transmitirnos a nosotros mismos. De repente, no sabemos por qué estamos tan cansados o desilusionados. Perdemos nuestra chispa y nos volvemos personas grises. Esto es justo lo que pretende una persona tóxica.

Influencia en las relaciones

Lo que hacen las personas tóxicas es dañar nuestras relaciones. Logran que estemos siempre con ellas para que no tengamos tiempo para nadie más. Así, consiguen aislarnos de los demás, pues cuando estamos solos somos más vulnerables y manipulables.

Actualmente, hay muchas personas que mantienen relaciones de pareja tóxicas. Y es que relacionarnos en pareja es, realmente, difícil. Las relaciones de maltrato, abusivas o donde la manipulación son una señal de alarma de que hay una persona que es tóxica.

Características de las personas tóxicas

¿Cómo identificar a las personas tóxicas? ¿Qué características tienen? Algunas de ellas son muy sutiles y no conseguiremos verlas rápidamente. Por eso, en el momento en el que nos sintamos mal con alguien, observemos bien lo siguiente.

Manipulan de forma muy sutil

A veces no hacen esto de una manera directa. Pero, las estrategias pasivo agresivas, hacernos sentir culpables o castigarnos con el silencio son acciones que deberían hacernos sospechar de que estamos al lado de una persona que es tóxica.

La queja es habitual en ellas

Las personas tóxicas suelen quejarse por todo, ya sea por su trabajo, porque les duele un brazo o porque se les ha roto un vaso. La manera en la que se comunican hace que la sensación que tengamos es de “pobrecita, no tiene suerte”. Cuidado. La queja también sirve para manipular.

Nos descalifican emocionalmente

Otra característica de las personas que son tóxicas es que nos descalifican. Una frase como “no está mal ese proyecto, pero podrías haberlo hecho mucho mejor, quizás no te has esforzado tanto” hará que nuestra autoestima sea, cada vez, más baja.

A pesar de todo esto, una forma infalible de detectar a las personas tóxicas es prestar atención a nuestras emociones. Si nos sentimos mal y después de quedar con esta persona siempre nos notamos bajos de ánimo, no lo dudemos. Debemos alejarnos de ella.