El apego es el vínculo afectivo más intenso que se establece entre dos personas. Su principal objetivo es la búsqueda de protección y proximidad con los demás. Surge en la infancia con apenas un año. Estos estilos de apego que desarrollamos desde pequeños van a determinar el apego emocional de nuestra edad adulta.

¿Qué es el apego emocional?

El apego emocional aparece cuando tenemos una relación afectiva con otra persona con un alto de grado dependencia. Este apego puede darse entre relaciones de amistad, de pareja o con familiares. A menudo, surge de la necesidad de sentirnos comprendidos y queridos por la otra persona.

En la mayoría de los casos este vínculo emocional se suele justificar como un tipo de amor intenso. Solemos confundirlo con sentimientos de amor y pasión hacia la otra persona. Y es habitual sentir miedo a perderlo a pesar de sus efectos negativos en nuestras relaciones.

¿Cuándo es un vínculo positivo?

Un vínculo positivo es aquel que se da a partir de un apego seguro, sin dependencia emocional. Este tipo de apego da lugar a relaciones sanas entre dos personas, basadas en la confianza mutua. Se trata de un vínculo con el otro que nos permite sentirnos seguros con la otra persona y con nosotros mismos.

El apego seguro permite que la relación sea cooperativa y sana. Favorece nuestra capacidad para fomentar la empatía y confiar más en los demás. Nos permite sentirnos cómodos en compañía de otros y apoyarnos en nuestra pareja cuando tenemos un problema. Hace que nos sintamos protegidos y cuidados.

Es importante recordar la importancia de las pautas de crianza basadas en apego seguro. Estas tendrán un gran peso en el desarrollo de nuestros apegos en las relaciones adultas.

¿Cómo superar el apego emocional en adultos?

Cuando dejamos que nuestro estado de felicidad dependa de otras personas, difícilmente podremos sentirnos bien. Esto ocurre cuando nos sentimos vulnerables antes las críticas y aparecen ideas relacionadas con el abandono. Mostramos indecisión e incluso podemos llegar hacer algún que otro chantaje emocional a nuestra pareja.

Para ayudarnos a superar este tipo de apego es muy importante trabajar nuestra autoestima. Aprender a valorarnos y querernos por nosotros mismos nos evitará caer en relaciones dónde solo buscamos que nos digan lo que queremos oír.

Por otro lado, debemos aprender a estar solos, pues nos ayuda a conocernos mejor. Con ello, descubriremos qué es lo que realmente queremos y cuáles son los objetivos que debemos perseguir. Asimismo, desarrollaremos asertividad que nos ayudará a expresar nuestras opiniones e ideas con seguridad.

La clave para sentirnos bien en nuestras relaciones es recordar que los vínculos deben basarse en la confianza. Debemos evitar caer en relaciones de apego emocional marcadas por la dependencia afectiva.