El tema que vamos a trabajar nos repercute a todos los seres humanos. Hablamos de la necesidad de pertenencia.

El ser humano es un animal social, por lo que pertenecer a un grupo es un acto instintivo para nosotros. Sentirnos parte de algo nos ayudará en los distintos ámbitos de nuestra vida, de la misma forma que sentirse excluido puede tener repercusiones no deseadas.

¿Por qué tenemos necesidad de pertenencia?

Necesitamos pertenecer a la familia, al grupo de los amigos, al grupo de los compañeros de trabajo. Podríamos resumirlo de forma rápida con la afirmación siguiente: somos animales sociales.

Pero veamos esto en más profundidad y, para ello, vamos a conocer las aportaciones de un psicólogo estadounidense de gran notoriedad. Abraham Maslow es considerado el padre de la psicología humanista.

Maslow lo ilustró de forma muy gráfica con su famosa pirámide de jerarquía de necesidades, en ella situaba en el primer escalón las necesidades fisiológicas del ser humano. Estas primeras necesidades son la alimentación o el sueño y en el último escalón de la pirámide, el quinto, la autorrealización personal.

¿Qué es la dependencia del grupo?

La necesidad de pertenecer la sitúa tan solo a dos pasos de la base, es decir, la considera bastante necesaria para la vida. La aceptación social por parte de los demás, se convierte así, en una necesidad humana.

La necesidad de pertenencia en un grupo

Desde que nacemos, formamos parte de algún grupo; en primer lugar, la familia y, luego, los compañeros del colegio o los amigos

La pertenencia a un grupo aparece cuando nos unimos a una serie de personas que comparten los mismos valores, sentimientos y opiniones con respecto a un mismo tema. Por esto, estar en grupo refuerza el crecimiento propio y a la vez de todos sus miembros.

Las inteligencias interpersonal e intrapersonal, de las que hablaba Gardner, el creador de las inteligencias múltiples, son reforzadas entre todas las personas que pertenecen al grupo.

Principales beneficios

· Nos hace sentar las bases de la autoestima y autoconcepto positivo.

· Favorece el crecimiento personal.

· Ayuda a la motivación para la conquista de sueños y metas.

· Nos sentimos importantes cuando nuestros conocimientos, compañía, etc., ayudan y hacen el bien a los demás.

· Favorece nuestro desarrollo, nos enriquecemos con las aportaciones de los demás.

· Nos sentimos reconfortados y más seguros al pertenecer a un grupo. Nuestros valores se ven respaldados por los demás.

En definitiva, formar parte de un grupo nos hacer sentirnos bien. Afloran sentimientos de bienestar, tranquilidad, felicidad, etc. Esto puede traducirse en la necesidad del ser humano de dar y recibir amor, afecto y cariño. La necesidad de pertenencia tiene una explicación biológica y fisiológica, desde nuestros ancestros hasta la actualidad venimos repitiendo estos patrones.