La técnica del disco rayado es una estrategia que permite a un interlocutor trasladar un determinado mensaje al receptor durante un acto comunicativo. En realidad, se trata de una técnica asertiva a través de la que se pretende expresar honestamente los propios deseos o necesidades ante alguien que tiende a insistir en sus peticiones.

¿Preparado para descubrir de qué se trata?

 

Cómo aplicar

Todas las personas en algún momento de nuestras vidas nos enfrentamos a conversaciones complicadas, en las que tenemos que poner a prueba nuestra asertividad. Este concepto hace referencia al hecho de comunicar abiertamente cómo uno se siente o qué es lo que espera del otro respetuosamente.

Así, especialmente cuando lidiamos con personas que suelen recurrir a la culpa o al chantaje emocional para lograr sus objetivos, debemos ser firmes en nuestras declaraciones.
De ese modo, la técnica del disco rayado ha probado ser una herramienta ideal para comunicar nuestros sentimientos de una manera clara y concisa. Para aplicar esta estrategia con éxito, deberemos repetir una misma frase ante los requerimientos del otro con un tono de voz amable y un lenguaje corporal relajado.

 

Ejemplos

  • Imagina que una persona no para de insistir en que le prestes el coche ante una emergencia pero tú lo necesitas para ese mismo día. Si decides emplear la técnica del disco rayado para hacer valer tus intereses, la conversación podría ir más o menos así:– Pablo, necesito que me dejes tu coche porque el mío está en el mecánico. Esta tarde tengo que ir a visitar a mi hermana que está enferma.

    – Lo siento pero yo lo necesito hoy para ir a trabajar.

    – Ya, pero es que se trata de una urgencia. Solo tardaré un par de horas, lo prometo.

    – Lo siento pero yo lo necesito hoy para ir a trabajar.

    – Está bien, no te preocupes. Se lo pediré a otra persona.

 

  • En otras ocasiones, podría ser más complicado utilizar la técnica del disco rayado. Aun así, solo es necesario ser paciente y repetir la frase elegida como si de un mantra se tratase.– Hola, ¿te apetece venirte a cenar este fin de semana con unos amigos? ¡Lo pasaremos genial!

    – Suena genial pero este finde tengo que estudiar para un examen y no puedo.

    – Venga, vente aunque sea un rato y luego tendrás tiempo para estudiar.

    – Suena genial pero este finde tengo que estudiar para un examen y no puedo.

    – ¿Y vas a estar estudiando toda la noche? No seas aguafiestas y sal un rato. Luego te arrepentirás.

    – Suena genial pero este finde tengo que estudiar para un examen y no puedo.

    – Vale, haz lo que quieras.

 

Conclusiones finales

La técnica del disco rayado solo es efectiva si la empleas teniendo muy en cuenta qué es lo que deseas transmitir. Siempre que te mantengas firme a tus ideas o principios, podrás emplearla exitosamente en diferentes contextos.

Y es que no importa la manera en la que otros se comunican o el hecho de que intenten invadir tu espacio personal, tú siempre tendrás la última palabras para establecer límites sanos.

¡Adelante!

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