Los celos son emociones intensas que sentimos como respuesta ante una posible amenaza de perder aquello que consideramos propio. Se trata de una emoción básica que todos hemos sentido alguna vez.

Qué son los celos patológicos

Estos se convierten en patológicos cuando dejan de ser algo natural y consciente, que somos capaces de controlar, y se transforman en emociones descontroladas y que nos desbordan.

La base principal de esta patología reside en el inapropiado sentido de la posesión sobre el otro, fruto de nuestra inseguridad. La idea es que las personas son de nuestra propiedad y deben responder a nuestros deseos y necesidades, interpretando cualquier inconsistencia como falta de lealtad o un posible abandono.

La celotipia

Celotipia es el termino clínico para denominar a los celos enfermizos. Se trata de una enfermedad que puede causarnos verdaderos problemas, tanto si somos nosotros los que no podemos controlarlos como si somos el objeto de los celos de alguien.

En la celopatía, el miedo y la sospecha que se sienten hacen que tomemos una actitud extrema y autodestructiva que nos mantiene en un estado de infelicidad constante, con grandes niveles de ansiedad, frustración e ira.

Pautas para detectarlos

Son muchas las señales que pueden ayudarnos a darnos cuenta de los celos obsesivos, aunque muchas veces esa evidencia nos pase inadvertida al interpretarla erróneamente.

La celopatía es una patología que destruye nuestra salud mental y física, y que acaba con nuestras relaciones interpersonales. Además, nos hace perder la objetividad, aumentando las creencias disfuncionales que nos mantienen en ese estado.

Algunos de los comportamientos que pueden alertarnos de que estamos pasando por esta situación son los siguientes.

– Convencimiento absoluto de que las sospechas son justificadas.

– Una total falta de confianza en la otra persona.

– Idea rumiante de que la otra persona oculta cosas constante y deliberadamente.

– Sentimientos intensos de angustia y rabia.

– Presencia de posibles síntomas depresivos.

– Actitudes agresivas o violentas hacia la otra persona, que se perciben como incontrolables.

– Ideas y argumentos sobre el comportamiento del otro de carácter ilusorio e irreal.

Cómo reaccionar ante celos patológicos

Una vez somos conscientes de que hay un problema, lo primero debe ser buscar ayuda profesional. Muchas veces nos inundan muchas dudas y sentimientos encontrados al darnos cuenta de lo que nos está sucediendo, incluso podemos llegar a pensar que es algo pasajero y que podemos solucionarlo por nosotros mismos.

La terapia psicológica para el tratamiento de esta patología es fundamental. Son muchas las opciones de terapia a las que podemos optar: terapia cognitiva-conductual, terapia de pareja, terapia en imaginación con prevención de respuesta, etc.

Lo más importante es ser consciente de que los celos patológicos no son una elección, sino una enfermedad. Con la terapia adecuada podemos dejar de sufrir, teniendo relaciones sanas basadas en la confianza mutua y aumentando la autoestima y seguridad.