El mindfulness es una práctica que proviene de la meditación. Se utiliza no sólo como técnica de relajación, sino que también se incluye dentro de muchas terapias psicológicas. Es de gran utilidad y tiene una tasa de éxito importante para el tratamiento de diferentes problemas psicológicos, como es el caso del mindfulness para adicciones.

En concreto, el mindfulness se basa en la atención plena al momento presente, aceptando la experiencia tal y como ocurre, sin juzgarla. Esto nos permite ser totalmente conscientes de la situación que estamos viviendo y poder atender a todos los detalles de nuestro alrededor.

¿Cómo aplicar el mindfulness para adicciones?

En el caso de las adicciones, hay una serie de patrones de conducta que se repiten de manera continua y que ayudan a mantener la relación del sujeto con el objeto de adicción. Por ejemplo, cuando se termina una relación de pareja tormentosa y dependiente, y se vuelve a buscar a una persona con características similares. O en el caso de las adicciones a las drogas, cuando se llevan a cabo la repetición de conductas y exposiciones a situaciones de riesgo relacionadas con la recaída.

La clave de la aplicación del mindfulness para adicciones reside en su capacidad para modificar estos patrones rumiativos de nuestro procesamiento cognitivo. Es decir, el mindfulness tiene el potencial de cambiar el deseo o craving, permitiendo el desarrollo de hábitos más saludables.

En los adictos, el deseo por consumir produce una atención selectiva y automática sobre los efectos beneficiosos del consumo dejando a un lado sus efectos negativos. Por ello, las personas con adicciones presentan un cierto déficit en la atención consciente, y es ahí donde el mindfulness tiene su potencial de actuación. 

Esto permite que la persona adicta pueda percibir claramente cuáles son los estímulos desencadenantes asociados con el inicio del consumo. Ayudando así a aumentar su capacidad de atención y permitiendo el cambio en los tratamientos para dejar de consumir.

Beneficios del tratamiento

Son muchos los beneficios que aporta el mindfulness en el tratamiento de las adicciones. Principalmente, destacamos su capacidad para promover el cambio de conductas tóxicas relacionadas con el mantenimiento de la adicción. Pero sus ventajas van mucho más allá.

Las personas con adicción presentan también otros problemas psicológicos importantes como ansiedad o depresión. Son muchos los estudios que demuestran la efectividad de esta técnica en la reducción de los síntomas ansioso-depresivos. El Mindfulnes-Based Stress Reduction (MBSR) es una de las técnicas más utilizadas para el tratamiento de la depresión con resultados exitosos.

Por lo tanto, el mindfulness para adicciones se nos presenta como un paquete completo para ayudar en el tratamiento psicológico. Además, ayuda a los pacientes con el resto de problemas que aparecen relacionados con la adicción.