La taquilalia es un trastorno de la lengua oral que se caracteriza por hablar de forma demasiado rápida y, a veces, ininteligible. Quienes lo padecen a menudo lo experimentan desde una edad temprana, generalmente en la infancia o la adolescencia. Se trata de un problema difícil de controlar, aunque se hagan esfuerzos conscientes por solucionarlo.

Veamos cuáles son sus principales causas y cómo establecer adecuadamente su diagnóstico. ¡No te lo pierdas!

Causas

Las alteraciones del habla como la taquilalia suele tener un origen multifactorial, lo que significa que su aparición se debe a una combinación de distintos elementos. Los más comunes suelen ser los siguientes:

  • Situaciones estresantes
  • Problemas emocionales como el trastorno de ansiedad
  • Estilo de crianza muy estricto, con poca oportunidad a los niños de desarrollar su personalidad.
  • Contar con pobres mecanismos de afrontamiento ante las dificultades
  • Sufrir alguna discapacidad
  • Según estudios psicológicos, una de los motivos que impiden una comunicación clara reside en la toma de consciencia sobre la propia incapacidad para emitir palabras de forma inteligible.
    La taquilalia se acentúa todavía más cuando existe una presión palpable en relación a dicho trastorno. Este exceso de estrés hace que la persona encuentre más dificultades para expresarse naturalmente, topándose así con sentimientos de rabia y frustración.

Diagnóstico de la taquilalia

La taquilalia puede convertirse en un problema que limite en gran medida las relaciones sociales del afectado, especialmente si se encuentra en etapa estudiantil.
Aparte de eso, las consecuencias del mismo podrían suponer un impacto negativo sobre su rendimiento académico.

Para un diagnóstico correcto, se debe proceder a realizar una evaluación en tres niveles:

  • En primer lugar, se valora la relación entre la dificultad del habla y problemas emocionales como la ansiedad. De este modo, es posible analizar la gravedad del caso en el paciente.
  • Por otro lado, se realiza un examen completo del habla por medio de actividades lecturas que van de menos a mayor complejidad. Igualmente, este test incluye ejercicios empleados para evaluar la atención y el lenguaje corporal.
  • Una última prueba consiste en la observación de una situación comunicativa dentro del seno familiar del posible afectado por taquilalia. En este caso, se tiene en cuenta el modo en que el paciente interactúa en cuanto a su capacidad para escuchar, para emitir respuestas apropiadas, establecer contacto visual.
  • Para contar con toda la información relevante, este proceso culmina con la entrevista tanto al propio afectado, como a sus padres y profesores.

 

Tratamiento

El tratamiento de la taquilalia requiere de algunas técnicas terapéuticas específicas como los ejercicios respiratorios y de meditación que ayudan al paciente a relajarse.

Además, se proponen distintas estrategias para abordar la lectura y se realiza un seguimiento exhaustivo del proceso. En el mismo se anima al participante a corregir sus propios errores. De la misma manera, se otorga apoyo emocional para la superación de situaciones relacionadas y de los sentimientos negativos que las acompañan.

Lo más importante es que el niño sea consciente de su dificultad para expresarse oralmente en determinadas circunstancias y lo viva de manera natural.

¡Adelante!