La falta de deseo sexual es un problema que puede ocurrir tanto en hombres como en mujeres. Su tasa de incidencia no es muy alta en general, pero si cabe destacar que suele haber cierto reparo a la hora de buscar ayuda profesional. Por ejemplo, las encuestas indican que en el caso de las mujeres solo un tercio de ellas recurren a esta. Y ese reparo a la hora de buscar apoyo profesional puede derivar en un empeoramiento de la situación.

Causas de la falta de deseo

Pueden haber muchas causas que provoquen una pérdida del apetito sexual. Debemos tener en cuenta que es normal que esto pueda ocurrir en algún momento de nuestras vidas. No obstante, cuando esta situación se mantiene durante un periodo de al menos seis meses, lo aconsejable es buscar solución.

En el caso de las mujeres, una de las causas principales suele ser hormonal, debido a una disminución de la producción de estrógenos. Los estrógenos son hormonas sexuales femeninas que afectan a la libido de la mujer. Por tanto, un descenso de estas puede causar ese deseo sexual hipoactivo. Es importante que tengamos en cuenta que los cambios hormonales pueden verse influidos por causas psicológicas, como el estrés.

En el caso de los hombres también puede deberse a una alteración hormonal que disminuya la secreción de testosterona. No obstante, es habitual ver este problema debido a trastornos de ansiedad, depresión o problema de próstata.

Otros factores que pueden afectar a ambos sexos son la obesidad, el tabaco, el estrés o la diabetes, por ejemplo. Es muy importante que descubramos la causa para poder poner una solución efectiva.

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Efectos en la pareja

Es común pensar que ya no sentimos atracción física por nuestra pareja cuando nuestro deseo sexual decae. Pero, en realidad, esta pérdida de la libido está relacionada con cuestiones físicas o psicológicas personales.

Es importante poder compartir con nuestra pareja lo que sentimos y nuestros miedos o inquietudes. Nadie debe sentirse responsable ni culpable, pues es algo que no depende de nosotros. De hecho, contar con el apoyo de la otra persona es indispensable para poder solucionarlo.

Si no somos capaces de explicar al otro lo que nos ocurre, las consecuencias en la pareja pueden ser negativas. Podemos llegar a confundir la situación y pensar que ya no sentimos lo mismo por la otra persona. Ello, además del hecho de que nuestra pareja puede sentirse mal y creer que ya no estamos interesados en él o ella.

Aunque este problema puede afectarnos negativamente, con la ayuda profesional adecuada puede solucionarse. Hay muchas terapias psicológicas que son efectivas para el tratamiento de la falta de deseo sexual, además de la consulta con el ginecólogo o el urólogo que nos resolverá muchas dudas al respecto.