¿Alguna vez has empleado la psicología inversa para que alguien hiciera exactamente lo que tú querías sin que se diera cuenta?

La psicología inversa es ciertamente una técnica psicológica que se emplea para obtener el comportamiento deseado de la otra persona. Podría ser tanto una estrategia de persuasión utilizada por las empresas publicitarias para vender productos o como una potente herramienta educativa, entre otras cosas.

Seguramente no tengas ningún interés por conocer el poder de la psicología inversa, ¿o me equivoco?

¿La psicología inversa funciona eficazmente en niños?

La psicología inversa es una habilidad social que puede resultarnos muy útil en cientos de ocasiones. De hecho, en las escuelas llega a ser un recurso muy socorrido para enfrentarnos a un alumno rebelde.

Cuando a este le decimos que no presente una determinada actitud, que en el fondo queremos que muestre, el niño probablemente cederá a esta técnica. Sin embargo, es necesario que un profesional nos indique cómo usarla correctamente. Y es que aunque puede ser muy eficaz en algunos casos, si no se aplica de manera conveniente puede reforzar actitudes inadecuadas en los menores.

La cuestión es que, a veces, algunas personas suelen actuar de forma contraria a las figuras de autoridad para mantener su poder, sobre todo si tienen una naturaleza indomable. De ahí que la psicología inversa suela funcionar tanto en adolescentes como en individuos que no soportan que se les mande o vigile.

No obstante, la misma no es válida en todos y cada uno de los casos; por lo que deberemos revisar cada situación por separado. De cualquier modo, este no debería ser el primer recurso empleado en el aula o en casa sino más bien el último. Y es que solo ha de utilizarse cuando el resto de tácticas no dan resultado. Una comunicación abierta que favorezca el entendimiento y la asertividad deben estar siempre por delante.

Cómo usarla en niños

Para emplear esta estrategia, es vital cuidar la autoestima de los niños. Y es que si se usa de forma negativa, puede ser contraproducente para la salud emocional de los más pequeños. Por eso, es necesario recurrir a ella únicamente en situaciones desesperadas en lugar de convertirla en una práctica habitual que puede fomentar la manipulación psicológica.

Puedes hacer uso de la psicología positiva con niños teniendo en cuenta estos consejos:

  • Desafíale a cumplir tareas para las que se encuentre preparado.
  • Conecta emocionalmente con él o ella para establecer una relación de confianza.
  • No utilices un tono demasiado autoritario o un lenguaje verbal o corporal amenazante.
  • Sé paciente aun cuando su reacción emocional no sea la que esperas.
  • Emplea un sistema de recompensa positivo para validar sus progresos y ayúdale a sentirse bien consigo mismo.
  • Aplica la psicología inversa de forma positiva, pero en contadas ocasiones.

Recuerda que la psicología inversa es más eficiente cuando se usa adecuadamente y de forma esporádica. Ponla en práctica sabiendo la responsabilidad que conlleva y cuáles son sus posibles efectos.