Está comprobado que la respiración controlada es de gran ayuda para lograr un buen estado de salud y bienestar. Este tipo de práctica es una herramienta útil para alcanzar la salud y el bienestar plenos. A continuación, explicaremos de qué se trata y las ventajas de practicarla.

Qué es la respiración controlada

La respiración controlada es una técnica basada en la respiración abdominal; se utiliza para controlar los estados de estrés y ansiedad. Es una respiración pausada, profunda, que permite lograr la máxima oxigenación de nuestro cuerpo.

Los recién nacidos respiran de forma correcta; es decir realizan la respiración abdominal. Con el paso del tiempo, adquirimos hábitos de respiración inadecuados y ello repercute en nuestra salud en general.

Para que nuestro organismo realice las funciones vitales, las células de órganos y tejidos necesitan oxígeno que reciben a través del torrente sanguíneo. Cuando respiramos de manera incorrecta, reducimos la cantidad de oxígeno afectando el funcionamiento de nuestro cuerpo lo que afecta también a nuestros estados emocionales.

Entre los problemas de salud que se originan a causa de una mala respiración podemos citar estados de depresión y ansiedad, fatiga crónica, debilidad del sistema inmunológico, aumento de la presión arterial, pérdida de memoria y falta de concentración.

Cómo hacerla

Esta técnica de respiración pausada requiere práctica y constancia. Es importante reservar tres momentos del día de 10 minutos cada uno en los que podamos estar libres de distracciones e interrupciones.

– Vamos a escoger la postura que nos resulte más cómoda para relajarnos: acostado boca arriba, sentado, o reclinado. Cerramos los ojos y ponemos una mano sobre el abdomen con el dedo meñique encima del ombligo.

– Inhalamos con suavidad durante 3 segundos y sentimos que el abdomen se expande. El objetivo es llenar los pulmones de aire. Pasados los 3 segundos de la inhalación, exhalamos durante otros 3 segundos y hacemos una pausa antes de inhalar de nuevo. También se puede hacer la pausa después de inhalar. El objetivo es realizar entre 8 y 12 respiraciones por minuto.

Una vez que vamos adquiriendo práctica podemos intentar realizar este ejercicio en situaciones en las que nos resulte difícil estar calmados. De esta manera, podremos aplicar la respiración controlada para lograr control sobre los estados de ansiedad y las situaciones de estrés.

Ventajas de la respiración controlada para la vida saludable

Entre los múltiples beneficios que nos ofrece esta técnica de respiración citaremos los cinco más importantes:

– Reducción de la presión arterial, el ritmo cardiaco y la tensión muscular

– Control del estrés y la ansiedad

– Combatir la depresión

– Conciliar el sueño

– Controlar el déficit de atención

Aprender a respirar mediante la técnica de respiración controlada nos permite controlar el estrés y otros trastornos, además de mantener nuestro cuerpo oxigenado para que nuestros órganos y tejidos se mantengan sanos y funcionen de forma correcta.