El síndrome del Sabio, también conocido como el síndrome de Savant, da nombre a la condición mental que permite a algunas personas desarrollar habilidades increíbles. Estas suelen padecer trastornos psicológicos como el autismo.

Lo cierto es que ciertos individuos con lesiones cerebrales o problemas de neurodesarrollo son capaces de conseguir grandes logros en ciertas disciplinas. El arte, las matemáticas o la localización geográfica son solo algunos ejemplos. Obviamente, su cerebro funciona de manera distinta al resto de mortales permitiéndoles realizar dichas hazañas.

¡Descubre cómo es esto posible!

 

Características identificativas

Las personas con el síndrome del sabio pueden encontrar serias dificultades para manejarse en el día a día y, sin embargo, ser aptas para tareas que requieren de un talento extraordinario. Veamos cuáles son sus principales rasgos:

  • Estos individuos tienen una disfunción cognitiva seria que afecta al hemisferio izquierdo. Sin embargo, se desempeñan con genialidad en algunas tareas que implican un funcionamiento sublime del hemisferio derecho. Esta parte del cerebro es la responsable del razonamiento espacial, el ingenio y la visualización.

De ahí que sean capaces de destacar en tareas como la memorización y el cálculo, además de diferentes clases de expresiones artísticas como el dibujo o la música.

  • El síndrome del sabio puede clasificarse en tres tipos diferentes. Los menos usuales son los considerados genios, ya que tienen unas habilidades intelectuales muy superiores a la media en todos los ámbitos.

Por otro lado, podemos hablar de aquellos sujetos que presentan una capacidad cognitiva menor en algunas áreas. No obstante, se diferencian de otras personas con trastornos psicológicos similares por tener algunos dones.

Por último, encontramos algunas personas con habilidades muy particulares pero con ciertas limitaciones.

 

Causas

No existe ninguna causa clara ni específica de la incidencia del síndrome del sabio en personas con serias deficiencias cognitivas. Aun así, una de las principales teorías que se barajan es que ya que dichos sujetos presentan un deterioro en el hemisferio izquierdo, tienen la parte derecha del cerebro más desarrollada como mecanismo compensatorio.

Además, se debe tener en cuenta que la mayoría de las personas que desarrollan esta condición tienen un trastorno del espectro autista o padecen el síndrome de Asperger. Esto  significa que suelen tener intereses fijos o se obsesionan con ciertas temáticas de las que se convierten en expertos.

De ese modo, este puede ser uno de los motivos por los que acaban destacando en algunas áreas: su curiosidad desmedida les ayuda a tener un gran conocimiento de sus objetos de estudio.

 

Tratamiento

Las personas que tienen el síndrome del sabio necesitan de un tratamiento para progresar en aquellas áreas donde presentan dificultades a causa del TEA. Evidentemente, esta condición en sí no requiere de ninguna clase de cura puesto que no se trata de un trastorno psicológico que afecta negativamente a los sujetos implicados.

El objetivo principal de tratar a estos pacientes es mejorar su calidad de vida en esos aspectos en los que no logran desenvolverse naturalmente. Igualmente, se les anima a sacar a relucir su magnífico potencial para aprovecharlo al máximo.