La línea de la vida es una técnica que se emplea para hacer balance del transcurso de la propia existencia. Se trata de una especie de esquema que recoge los momentos vitales más relevantes de la vida de alguien.

Cada persona puede incluir los detalles autobiográficos de mayor importancia en su vida. Los factores más habituales son: nacimiento, diferentes fases laborales y de relaciones, boda y nacimiento de los hijos, entre otros.

 

Uso de esta técnica 

La línea de la vida es un recurso muy utilizado en Psicoterapia para diferentes edades. Gracias a él, es posible reencontrarse con uno mismo en distintas etapas así como tomar conciencia de las experiencias pasadas de tipo traumático.

La línea de la vida, por tanto, es una herramienta muy valiosa porque invita al autoconocimiento mediante el procesamiento de las vivencias. En ese sentido, permite llegar a la comprensión de uno mismo para aceptarse y seguir adelante. Es muy interesante ser capaz de ordenar los capítulos de nuestra historia con sentido para acceder a un mayor crecimiento personal.

Además, este instrumento puede ser utilizado en terapia de pareja para resaltar los mejores y peores momentos de la relación sentimental. En este caso, para su realización es esencial hacer partícipe a los dos miembros de la pareja.

Cómo elaborar la línea de la vida

Utiliza un papel en blanco y rotuladores de diferente color para diferenciar los sucesos más significativos.

  • En primer lugar, marca en azul los acontecimientos vitales sobre nacimientos y muertes en tu familia, y la creación de tu propia familia.
  • A continuación, marca en verde las vivencias que han tenido un gran impacto en tu vida como un cambio de vivienda, una relación de pareja o un viaje transformador.
  • Después, marca en rojo los momentos de inflexión que te han hecho crecer y te han servido para adoptar una actitud distinta.
  • Finalmente, marca en naranja las situaciones que hayan supuesto una ruptura entre una fase vital y la siguiente. Para acabar, observa tu esquema y saca tus propias conclusiones.

 

Uso y beneficios

Como has podido observar, la línea de la vida se emplea para ordenar los distintos acontecimientos vitales para entender nuestros procesos internos. En otras palabras,  sirve para arrojar luz sobre nuestras emociones inconscientes que nos han guiado hacia un camino determinado.

Así, evaluando nuestro pasado es posible comprender cómo nos hemos gestionado emocionalmente hasta el momento y que hemos “perdido o ganado” como resultado. De esa manera, la línea de la vida puede aportarnos una perspectiva diferente sobre cómo hemos elegido vivir hasta el momento. Como resultado, dicho recurso nos brinda un punto de inflexión y reflexión que podría traer consigo interesantes cambios.

En definitiva, la línea de la vida trata de integrar los acontecimientos que han sucedido a lo largo de nuestra vida para obtener un sentido de la propia historia. Mediante un exhaustivo análisis, nos damos cuenta de quiénes somos y cuáles son nuestras prioridades. Este fenómeno puede ayudarnos a sanar heridas y ser más autocompasivos.

¡El empoderamiento personal está asegurado!