Muchas personas experimentan fobias, es decir, miedos irracionales que condicionan sus vidas creando un profundo malestar psicológico.

Pues bien, la belonefobia es el término específico que responde a la fobia a las agujas, un trastorno de ansiedad cada vez más común en la sociedad por la situación actual. Quienes lo padecen, también sufren un temor exagerado cuando visitan hospitales o al discutir problemas de salud.

¡Veamos de qué se trata!

 

Causas

El desarrollo de fobias suele estar vinculado con situaciones traumáticas del pasado. En general, ante un acontecimiento angustioso, aprendemos a identificar el estímulo desencadenante como peligroso para proteger al cerebro del sufrimiento derivado.

Así, la fobia a las agujas resulta de una experiencia desagradable previa a través de la que el individuo reconoce dicho objeto como amenazante. El resultado es el padecimiento de unos síntomas que podrían llegar a ser altamente incapacitantes.

Algunos miedos irracionales también se heredan de los progenitores, convirtiéndose en un patrón de comportamiento adquirido muy perjudicial. Los niños incorporan estos miedos irracionales a su sistema de creencias desde su infancia como si se tratara de fobias propias que, a menudo, son mantenidas en la edad adulta.

 

Sintomatología asociada

La fobia a las agujas puede causar unos síntomas físicos y psicológicos específicos que te presentamos a continuación:

  • Los síntomas corporales pueden incluir: cefalea, dolor de estómago, náuseas, sensación de mareo e incapacidad para respirar con normalidad.
  • Los síntomas emocionales están relacionados con sensación de confusión y ausencia de concentración. Ante el estímulo en cuestión, el afectado puede sentirse paralizado, extremadamente angustiado e inquieto debido a sus pensamientos irracionales.
  • Se puede experimentar tal grado de ansiedad que la persona tenga miedo de morir de forma inmediata. De ese modo, el afectado tratará de huir del objeto de su desasosiego.

 

Situación actual

La expansión del coronavirus ha originado una pandemia mundial que ha acabado con la vida de millones de personas en todo el mundo. Aunque la vacuna para la cura ya está disponible, obviamente esta no es la opción más atractiva para quienes tienen miedo a las inyecciones.

De hecho, la fobia a las agujas puede cobrar mayor fuerza en este contexto por lo que la vacuna implica. Y es que muchos de los individuos que padecen esta condición, igualmente poseen un temor exagerado a la sangre y las heridas. A veces, también a otros asuntos relacionados con la salud.

 

Tratamiento

La terapia psicológica es necesaria para combatir los efectos de la fobia a las agujas. Tras la enseñanza y práctica de técnicas de relajación, el paciente aprenderá a desarrollar estrategias de afrontamiento para hacer frente a sus miedos.

El afectado, finalmente, logrará desensibilizarse ante el estímulo que desencadena sus emociones negativas intensas. Esto se consigue mediante su exposición progresiva al elemento fóbico.

Aunque se trata de un proceso largo y complicado, merece la pena luchar hasta alcanzar la paz mental de liberarse de esta presión psicológica. Para ello, la terapia de mindfulness también ha resultado ser bastante efectiva para calmar el estado ansioso que caracteriza este problema.

¡Adelante!