La neurohipófisis forma parte de la glándula pituitaria cuya labor principal es el control de algunas hormonas. Se trata de un órgano del sistema endocrino que interviene en el adecuado funcionamiento de cuerpo y mente.

Localizada en la base del cráneo, específicamente en la parte posterior de la hipófisis, tiene como misión regular ciertas funciones corporales fisiológicas, como la actividad sexual.

¡Descubramos más en profundidad sobre la neurohipófisis y las enfermedades relacionadas!

Funciones

La neurohipófisis se encarga de la conservación y liberación de dos hormonas vinculadas a dicho órgano. Se trata de la oxitocina y la vasopresina. Ambas tienen un papel determinante en el deseo sexual masculino y femenino.

Por un lado, la oxitocina es una hormona que el cerebro segrega, en algunas ocasiones, para aliviar el dolor físico  al actuar como un analgésico. Así, las mujeres disfrutan de sus efectos placenteros durante el parto y tras el mismo, lo cual les permite estar más relajadas.

  • La oxitocina, que se crea en el hipotálamo y es secretada por la neurohipófisis, induce a la relajación mental y favorece una mayor conexión emocional con nosotros mismos. Como consecuencia, además, fomenta los vínculos sociales con los demás. Es posible beneficiarse de ella gracias a la meditación.
  • Por otra parte, la vasopresina tiene la capacidad de regular la función hepática. Por eso, es conocida como la “hormona antidiurética” porque ayuda a la retención de líquidos. Igualmente, favorece el aumento de la presión arterial.Se reconoce que su liberación en determinadas áreas cerebrales tiene unas consecuencias positivas directas sobre la libido y la interacción social.
    Aparte de que el individuo se muestra más receptivo con los demás, está más conectado emocionalmente consigo mismo. Lo mejor de todo es que su segregación favorece la respuesta de la madre a estímulos estresantes.

Enfermedades vinculadas a la neurohipófisis

Cuando la neurohipófisis falla, es decir, si se produce una lesión de esta zona o un trastorno de su funcionamiento, el organismo sufre una serie de síntomas específicos.

Una deficiencia en vasopresina puede desencadenar el padecimiento de diabetes insípida. Dicha condición física hace que el cuerpo tenga dificultades para el correcto almacenamiento y concentración de la orina. De ese modo, el afectado es incapaz de retenerla por mucho tiempo por lo que tiene la necesidad de eliminar una gran cantidad de la misma a lo largo del día.

Por otro lado, un aumento de vasopresina en sangre provoca el síndrome de secreción inadecuada de hormona antidiurética. Dicha enfermedad de la neurohipófisis tiene su origen en el consumo de ciertos medicamentos.

La misma se caracteriza por una amplia sintomatología que afecta a diferentes partes del cuerpo y el cerebro. Las personas que la sufren experimentan todo tipo de malestares neurológicos, gastrointestinales, musculares y hasta respiratorios.

 

En definitiva…

Un adecuado funcionamiento de la neurohipófisis garantiza unos efectos muy beneficiosos para la salud física y psicológica. Y es que el papel de algunas hormonas sobre nuestro organismo tiene mucha más importancia de la que nos pensamos.

¿Te habías parado a pensar en ello?