Anteriormente hablamos de los retos que supone mantener una relación a distancia en tiempos de coronavirus. Pues bien, ahora queremos centrarnos en aquellas parejas que se ven obligadas a convivir a todas horas a causa de la cuarentena impuesta.

Y es que ambas situaciones pueden llegar a ser nefastas si los miembros de la pareja no saben gestionarse bien o son incapaces de sobreponerse a los obstáculos. Veamos qué problemas suelen aparecer y cómo abordarlos.

Problemas de la convivencia en pareja durante el confinamiento

Generalmente, la convivencia produce roces entre las parejas principalmente cuando las mismas empiezan a adaptarse al estilo de vida del otro. Y al igual que el principio de la convivencia puede convertirse en toda una odisea, la cuarentena favorece un clima de crispación que podría afectarles seriamente.

Uno de los problemas más comunes que surgen, a menudo, tiene relación con la cantidad de tiempo que tienen que pasar juntos. Muchas personas, sobre todo las que mantienen relaciones duraderas y poco satisfactorias, se abruman ante la presencia constante del otro

Algunos de ellos se dan cuenta, precisamente en este tiempo, de la distancia emocional que lleva separándoles largo tiempo e identifican problemas no resueltos. Por otra parte, es probable que las parejas que tienen relaciones más plenas sufran un período de crisis a consecuencia de conflictos laborales o económicos de la pandemia.

Además, la convivencia con los hijos tampoco propicia un acercamiento entre la pareja porque estos tienen cosas más importantes o urgentes que atender, por lo que descuidan la relación. En estos casos, la falta de comunicación, entendimiento y conexión emocional entre ellos supone un deterioro significativo del vínculo con frecuencia.

Estos y otros asuntos podrían significar el fin de la relación. Y como estamos viendo en la actualidad, muchas personas están acabando con sus matrimonios en todas partes del mundo.

Cómo lidiar con los conflictos de pareja durante la crisis del Covid-19

Antes de poder resolver los conflictos que están alejando a la pareja, es importante que sus miembros se sienten a charlar y reflexionar sobre los mismos. Si están acostumbrados a hablar sobre la relación y están conectados con sus emociones, no les resultará difícil reconocer aquello que no está funcionando.

Si ese es el caso, relajarse y pasar tiempo de calidad con el otro puede ser muy útil. Mantener una actitud de compresión y tolerancia hacia el otro y estar abierto al diálogo es clave para afrontar las adversidades.

Por el contrario, aquellos que estén sufriendo en cuarentena las secuelas de problemas anteriores no solucionados podrían requerir ayuda extra. Quienes no están física ni emocionalmente en sintonía tendrán dificultades para reconectar, así como para recuperar la complicidad y el amor que un día les unió.

En esa situación, sería bastante recomendable que, si ambos están dispuestos a salvar la relación, acudieran a terapia. Un psicólogo especializado en cuestiones conyugales es la persona idónea para dotarles de recursos para mejorar su relación.

Nadie dijo que el amor fuera fácil.