A lo largo de nuestra vida cotidiana estamos constantemente expuestos a críticas que pueden llegar a molestarnos. Con este artículo aprenderemos a afrontar las críticas dirigidas hacia nosotros entregando claramente nuestro punto de vista y sin perder la compostura.

En primer lugar, entendemos por críticas la emisión de valoraciones sobre alguien o algo. Aunque tendemos a asociar estas opiniones con el insulto y la ofensa, podemos encontrarnos tanto con críticas constructivas, que nos ayudan a mejorar, como con destructivas, que pretenden dañarnos. Es muy importante que seamos capaces de diferenciarlas y reaccionar ante ellas.

¿Cómo afrontar las críticas?

El hecho de aceptar un juicio hacia una acción o actitud nuestra positivamente es una señal de madurez emocional evidente. Cuando alguien opina sobre nosotros, nuestra primera reacción normalmente es ponernos a la defensiva, captamos ese comentario como un ataque y nos comportamos de tres posibles formas que no son adecuadas en absoluto:

Pasividad

Aceptamos la crítica sin pararnos a analizarla, mostrando una actitud claramente pasiva, sin oponernos y dando la razón injustificadamente al juicio del emisor.

Contraataque

Contestamos de manera impulsiva con otro juicio más duro y agresivo, provocando enfado y discusión con el emisor de la opinión.

Negación

Negamos taxativamente la opinión del emisor, independientemente de que estemos de acuerdo.

La respuesta correcta, sin embargo, es en un tono neutro y aséptico, sin que mostremos que el comentario nos ha ofendido, ni pretendamos llevar razón con agresividad. Denominamos a este tipo de comunicación como asertiva, y es ideal en estas situaciones.

La importancia de la asertividad

A través de un comportamiento asertivo podremos establecer una comunicación mucho más amable y sin sentirnos juzgados o agredidos. Así no nos someteremos a las opiniones de los demás, estando capacitados para diferenciar lo que verdaderamente nos define y los pensamientos de terceros. Para poner en práctica esta conducta podemos usar varias técnicas:

Aseverar

Cuando nos critican y consideramos que llevan razón, independientemente de que sea de manera constructiva, debemos reconocerlo sin actuar a la defensiva o enfadarnos, mostrando una total seguridad en nosotros mismos y sin justificarnos.

Interrogar

Preguntaremos acerca de lo que se nos critica, pidiendo una aclaración que no muestre nuestras inseguridades y que haga pensar al emisor.

Banco de niebla

En los casos de críticas malintencionadas, lo correcto es que consideremos serenamente que algo de verdad tiene, aportando nuestro punto de vista, esta respuesta demostraría una gran flexibilidad ante otras opiniones.

Como conclusión, podemos observar que la forma en que actuamos ante una crítica determina el resultado posterior. Estas pueden ayudarnos a mejorar en algunos casos y debemos estar abiertos a cualquier tipo de opiniones.

Cuando admitimos que no lo sabemos todo y no asumimos los juicios con los que no estamos de acuerdo, maduramos como personas, aprendemos a afrontar las críticas y evitamos que nos dañen las opiniones de los demás.