La espada de Damocles es una metáfora que se emplea para explicar las dificultades a las que debe enfrentarse alguien que tiene una posición de poder en la sociedad. Esto guarda relación con la idea de que la fama, el estatus o el dinero son factores pasajeros sujetos a toda clase de amenazas.

Igualmente, se cree que el propio Cicerón utilizaba la expresión “Estar bajo la espada de Damocles” para referirse a la fragilidad de la vida. De ese modo, resulta imperativo disfrutar del momento presente.

 

Pero ¿quién era Damocles?

Damocles era una persona que formaba parte de la Corte del rey Dionisio I. Cegado por los favores de su posición, Damocles envidiaba el poder del rey por lo que anhelaba ocupar su puesto. Un día, cansado de oír las continuas adulaciones de Damocles, Dionisio propuso un cambio de roles durante una jornada.

Pensando que eso le daría la felicidad, el cortesano aceptó la propuesta muy contento. Al principio, disfrutó de todas las ventajas de su nueva posición: los banquetes, la música, los bailes exóticos de mujeres preciosas… hasta que descubrió un peligro que enturbió su deleite. Encima de su cabeza, yacía una espada afilada rozando su cabeza que en cualquier momento podía acabar con su vida.

Amenazado por esa visión, fue incapaz de seguir disfrutando de su nuevo rol y pidió al rey volver a intercambiar sus papeles. Dionisio explicó que al ser rey se hallaba en constante amenaza de peligros.

 

Las amenazas de Dionisio

La espada de Damocles cobra importancia al conocer la historia de Dionisio I. Se dice que este rey llegó al poder gracias a una conspiración. Por esa razón, él se sentía intranquilo ante caer en una posible trampa de sus enemigos. Tal era su malestar en esta cuestión que reunió un gran grupo de escoltas para salvaguardarle.

Pese a que era dado a todo tipo de placeres incluyendo la bebida, la comida y las mujeres hermosas, Dionisio se sentía incapaz de gozar plenamente de tales deleites. Cuentan, entonces, que este rey vivió siempre atemorizado sintiendo la espada de Damocles muy cerca de su cabeza. La idea de ser asesinado por sorpresa se tornó en una creencia obsesiva que condicionó su vida por completo.

Al parecer el miedo a ser traicionado era tan fuerte que solo se fiaba de algunos familiares cercanos. Su gran miedo hacía que ni siquiera descansara de sus obsesiones al anochecer.

 

El sentido de la metáfora hoy en día 

En la actualidad, la espada de Damocles simboliza el sufrimiento innecesario asociado a los pensamientos obsesivos que alimentamos en nuestra mente. Cuando cedemos espacio a ciertas ideas limitantes, es lógico que nos sintamos angustiados ante determinadas situaciones que podrían propiciar vivencias negativas.

De este modo, el control y la gestión emocional son clave para deshacerse de los síntomas desagradables que este tipo de episodios propicia. Asimismo, los ejercicios de visualización ayudan a dejar de percibir el exterior como una potencial amenaza.

En muchas ocasiones, el peligro solo se encuentra dentro de ti.

¡Deshazte de él!