La desconfianza en la pareja es un problema realmente grave que acaba dinamitando la relación. Se trata de una situación que suele ir a peor en la mayoría de los casos, si no sabemos cómo abordarla. Desconfiar de nuestra pareja es algo doloroso y agotador.

¿Por qué aparece la desconfianza en pareja?

Dudar en alguna ocasión de nuestra pareja es algo normal, pues tener dudas es natural. De hecho, las dudas surgen en todo tipo de relaciones, no solo en las de pareja. El problema aparece cuando nuestras sospechas comienzan a mantenerse en el tiempo y se convierten en algo cotidiano.

Los motivos por los que comienza la desconfianza en la pareja pueden ser diversos. Bien es cierto que la desconfianza es algo que se aprende y puede volverse recurrente. Es decir, las experiencias pasadas negativas que nos han hecho daño marcan nuestra forma de relacionarnos en el presente. Si hemos tenido una relación tormentosa y nos han engañado, es mucho más difícil que volvamos a confiar.

Otras veces se deben a problemas de la relación actual, como la falta de comunicación. A veces, cuando no logramos comprender a nuestra pareja, tendemos a pensar mal sobre el porqué de sus actos. Y en ocasiones pequeñas mentiras pueden convertirse en una autentica fuente de desconfianza. 

¿Cómo gestionar la desconfianza y superarla?

El primer paso para comenzar a gestionar la falta de confianza en la pareja es descubrir el origen de esta situación, pues a partir de ahí podremos manejarla mejor y tratar de superarla.

Si se debe a inseguridades que provienen de otras relaciones, habrá que asumir que es un problema nuestro. En este caso lo mejor es trabajar la autoconfianza tratando de comprender mejor nuestras propias emociones. Descubriremos por qué nos sentimos así realmente y trataremos de ser objetivos y justo con nuestra pareja. En este punto es importante expresar cómo nos sentimos, para que la otra persona pueda comprendernos y ayudarnos.

Si, por el contrario, sí se debe a problemas que guardan relación con nuestra pareja actual, debemos abordarlo directamente. Es decir, habrá que trabajar la comunicación y la asertividad con la otra persona. Debemos contarle cómo nos sentimos y nuestras dudas de manera calmada. Tratar de buscar una respuesta mediante el diálogo coherente es la mejor opción para ambos. Y, a partir de aquí, podremos valorar con mayor claridad la situación.

Escuchar a nuestra pareja y sus inquietudes también es importante, pues nos ayudará a comprenderla. Muchas veces tendemos a idealizar a las personas que queremos y cuando no se cumplen las expectativas nos enfadamos. Pero debemos recordar que no somos perfectos y que evolucionar en pareja implica equivocarse y aprender de los errores juntos.

Eliminar la desconfianza en la pareja es necesario para tener una relación saludable y poder disfrutar de la relación.